Más de un tercio de los jóvenes está sobrecualificado para el trabajo que desarrolla, según un estudio realizado por varios profesores de la UAH

Viernes, 01 julio 2022
Más de un tercio de los jóvenes está sobrecualificado para el trabajo que desarrolla según un estudio realizado por varios profesores de la UAH  Carlos García-Serrano y José María Arranz Muñoz, investigadores del proyecto

En el estudio, financiado por la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, han participado los investigadores de la Universidad de Alcalá: José María Arranz Muñoz, Carlos García-Serrano, Virginia Hernanz, Carmelo García Pérez, Concepción Carrasco Carpio y Daniel Martínez Gautier, que han analizado la adaptación laboral y trayectorias profesionales de los jóvenes a medio y largo plazo.

 - ¿Con qué objetivo han realizado este estudio? 

- El objetivo general ha sido analizar las trayectorias laborales de los trabajadores jóvenes (de 16 a 35 años) en la Comunidad de Madrid que entran por primera vez en el mercado de trabajo en un momento dado del tiempo. A esta población de jóvenes se la ha seguido durante los cinco y diez primeros años de su vida laboral para analizar las variables relevantes que condicionan su adaptación profesional al mercado de trabajo, desde su incorporación, y durante los años posteriores de su trayectoria laboral, con el propósito de conocer si la estabilidad laboral, los salarios y el ajuste educativo mejoran o no a lo largo del tiempo. Además, se ofrece una visión comparativa con el total de España. La investigación se ha realizado a partir de la explotación de los datos procedentes de los ficheros administrativos de la Muestra Continua de Vidas Laborales (MCVL) referidos a la población joven para el periodo 2005 a 2019.

 - ¿Cuáles son las principales conclusiones?

- Las conclusiones son muchas debido a los diferentes temas que se analizan en el estudio. Por ejemplo, en relación con las trayectorias laborales de los jóvenes de la Comunidad de Madrid que comienzan un empleo, hemos obtenido, a nivel agregado y sin entrar en diferencias según los perfiles socioeconómicos de los jóvenes, que tres de cada cuatro personas jóvenes que iniciaron un empleo asalariado entre 2005-2014 seguían como asalariadas 5 y 10 años después de su primera experiencia laboral, que uno de cada cinco jóvenes permanece ocupado 5 años después en la misma empresa en la que empezaron a trabajar, y que la Comunidad de Madrid es una de las regiones españolas donde las personas jóvenes tienen una probabilidad más alta de permanecer ocupadas en un periodo de 5 y 10 años.

También, son muy interesantes los resultados sobre las trayectorias contractuales de los jóvenes, porque observamos que el 70% de los jóvenes que tuvieron su primera experiencia con un contrato indefinido continuaban como indefinidos 5 y 10 años después, o que la mitad de los que iniciaron su experiencia laboral con un contrato temporal tenían un contrato indefinido 5 y 10 años después, y que la Comunidad de Madrid es la región española donde los jóvenes tienen una probabilidad más elevada de transitar desde un contrato temporal a uno indefinido en un periodo de 5 y 10 años.

Con relación a la dinámica salarial de los jóvenes, se obtiene que cuatro de cada cinco trabajaron todos los años como asalariados desde su primera experiencia laboral cuando se consideran periodos de 5 años. También que los salarios reales mensuales de las personas jóvenes entrantes en el mercado laboral aumentaron sustancialmente durante los primeros 5/10 años de sus carreras profesionales y que el 70% con salarios más altos en su primer empleo permanecen en la misma franja salarial 5 años después.

Finalmente, en la relación al desajuste educativo inicial de los jóvenes y su evolución posterior en la Comunidad de Madrid, los resultados son muy interesantes. Algo más de un tercio de las personas jóvenes se encuentran sobre-educadas, es decir, que tienen más estudios que los requeridos en el puesto de trabajo, en su primer empleo; un 75% de las personas trabajadoras jóvenes sobre-educadas cuando acceden al mercado de trabajo tienen estudios universitarios; y la Comunidad de Madrid es una de las regiones donde los jóvenes tienen una probabilidad más alta de estar sobre-educados en su primer empleo. Sin embargo, la reducción de la sobre-educación de los jóvenes entre su primer empleo y el empleo de 5/10 años después es más rápida en la Comunidad de Madrid que en el conjunto de España. Y, además, que los jóvenes sobre-educados que se mueven a un empleo ajustado a su educación en su periodo de 5 años ven aumentar sus salarios un 36%.

- Me llama la atención el porcentaje de las personas jóvenes sobrecualificadas en su primer trabajo. ¿A qué se debe?

- Como se ha comentado, la mayor parte son personas con estudios universitarios. Otra parte son jóvenes con educación secundaria. En cierta medida, esa sobre-educación se debe a que la demanda de trabajo por parte de las empresas es inferior a la oferta de trabajo por parte de los trabajadores, en el segmento laboral de los empleos que requieren más cualificación. Es decir, hay menos empleos disponibles de esa cualificación que personas que desean trabajar. Eso hace que los jóvenes acepten empleos para los cuales están sobre-educados, expulsando en parte a trabajadores de menor nivel educativo. A largo plazo, esta estrategia puede tener sentido. Según la hipótesis del ‘trampolín’ (stepping stone), las personas jóvenes, en las primeras fases de sus trayectorias profesionales, pueden aceptar empleos en los que están sobre-educados como el camino más corto para acumular experiencia laboral y encontrar un mejor emparejamiento entre un puesto de trabajo y sus cualificaciones en el futuro. 

Sin embargo, la sobre-educación inicial también puede tener consecuencias negativas. Según la literatura económica, la sobre-educación de los jóvenes normalmente se encuentra asociada con una penalización salarial para el trabajador, así como con una menor productividad, menor satisfacción laboral y mayor estrés psicológico. También puede conllevar, si es persistente, una obsolescencia de los conocimientos y competencias. Y puede dificultar la consecución de un empleo ajustado, si quienes acumulan experiencias laborales en puestos para los que están sobre-cualificados tienen menos probabilidades de escapar de esta situación que quienes están, por ejemplo, parados o inactivos. 

- ¿Cuál es el perfil del trabajador sobre-educado?

- Las personas con más peso entre los jóvenes sobre-educados son las mujeres, nacidas en España, quienes comenzaron su primer empleo con un contrato temporal, a jornada completa, con estudios universitarios, con edades inferiores a 25 años, que comenzaron a trabajar en puestos administrativos o de peones y asimilados, en empresas de más de 250 trabajadores, y principalmente en sectores de comercio, hostelería, de información y de servicios profesionales.

- ¿Cómo puede ayudar la Universidad a paliar esta situación?

- Pensamos que una herramienta esencial para afrontar el problema del desajuste educativo, tanto vertical como horizontal es la información. Por ello, la Universidad, en colaboración con los poderes públicos, deberían no solo recopilar sino difundir información de forma sistemática e independiente acerca de la inserción laboral de los graduados en cada universidad por campos de estudio. 

Además, se deben mejorar las políticas de formación para el empleo en el ámbito de las competencias y aumentar la cooperación entre la empresa y el sistema universitario. Es necesario contar con un sistema diseñado sobre la base de un mayor protagonismo y autonomía de las empresas y los interlocutores sociales, que puedan determinar la formación adecuada en función de las características de los sectores y las empresas en el contexto de los cambios que se están produciendo en la producción y en el mercado de trabajo.

También se debería fomentar la creación de empleo de alto valor añadido para aumentar la contratación y el uso más intensivo de profesionales altamente cualificados, tanto en el sector público como en el privado en todas las áreas.

Finalmente, habría que aumentar el interés de las personas jóvenes por emprender. El empleo por cuenta propia es una parte minoritaria del empleo joven. Sin embargo, la actividad emprendedora joven reviste un especial interés para la creación de empleo y el dinamismo empresarial, puesto que se relaciona con iniciativas asociadas a menudo con una base tecnológica. Además, el empleo por cuenta propia podría ser una forma de superar la falta de demanda de trabajadores con cualificaciones específicas por parte del tejido productivo.

En el estudio mencionamos también una serie de recomendaciones de políticas de empleo que son necesarias para abordar la problemática que enfrentan los jóvenes en el ámbito del mercado laboral, como políticas de formación, para dotar a los jóvenes de las cualificaciones y competencias necesarias para su carrera profesional, y políticas activas del mercado de trabajo, que son especialmente importantes para las personas menos cualificadas. Estas medidas tienen que combinarse con otras vinculadas al ámbito de la educación.