¿Cuál es el verdadero origen de la aspirina?

Jueves, 12 noviembre 2020

El ácido acetilsalicílico, el compuesto de una de las pastillas más famosas, deriva de un producto natural existente en la corteza del sauce blanco.

David Sucunza Sáenz, Doctor en Química y profesor titular en el departamento de Química Orgánica y Química Inorgánica, cuenta a uah.esnoticia una de las más conocidas historias de la química del siglo XX.

- ¿Cuál es el origen de la aspirina? ¿Cómo se descubren sus efectos?

La capacidad analgésica de la corteza del sauce blanco, que contiene ácido salicílico, se conoce desde antiguo, al menos tres milenios y medio. Pero este remedio tiene un problema. El ácido salicílico es bastante ácido y produce problemas estomacales. Para paliar este molesto efecto secundario, los investigadores de Bayer sintetizaron diversos derivados de este producto natural y encontraron que la aspirina, ácido acetilsalicílico, mantiene su actividad como fármaco, pero reduce su acidez.

- La historia que más conocemos del origen del ácido acetilsalicílico es la de Hoffmann en contraposición de la Eichengrün, ¿Dónde crees que reside esta cuestión?

La investigación de Bayer estuvo liderada por el director de la división química de la compañía en ese momento, Arthur Eichengrün, auténtico impulsor del proyecto. Él lo ideó y dio las instrucciones que su subordinado Felix Hoffmann siguió en el laboratorio con el fin de sintetizar ácido acetilsalicílico, así como otros derivados acetilados de productos naturales.

- ¿Cómo contribuye la empresa donde se realiza el descubrimiento en este hecho?

La aspirina comenzó a comercializarse en 1899 y desde su inicio fue un gran éxito comercial. Más adelante, ya en tiempos de la Alemania Nazi, empezó a recogerse la historia de su descubrimiento en distintos libros, y aquí comienza la tergiversación. Como Eichengrün era judío, su contribución fue silenciada y para rellenar este vacío se dio más crédito del debido a Hoffmann, cuyo origen sí entraba en los cánones arios imperantes en aquel régimen.

- ¿Cómo descubres que la historia de Hoffmann es falsa?

Sucunza interior
David Sucunza Sáenz

El supuesto descubrimiento por Hoffmann fue acompañado por una peripecia inventada según la cual este químico habría iniciado el proyecto porque su propio padre sufría los efectos secundarios del ácido salicílico. Este tipo de relatos suelen tener mucho éxito, porque a todos nos reconfortan, y se ha ido repitiendo en muchos textos que hablan del fármaco. No fue hasta el año 2000, en que el profesor británico Walter Sneader investigó las fuentes originales y descubrió cómo se había reescrito la historia. Y aun así, el relato mítico sigue apareciendo en blogs y artículos, por pura inercia y falta de rigor a la hora de documentarse. Yo, por ejemplo, no supe del verdadero origen de la aspirina hasta hace unos tres-cuatro años. Y para entonces, ya había contado la historia del padre de Hoffmann unas cuantas veces. Mea culpa.

- ¿Nos puedes contar alguna curiosidad del mundo de la historia de la química en relación a esta cuestión?

La historia del descubrimiento de la aspirina es realmente interesante. Por ejemplo, poca gente conoce su relación con el de la heroína. Ambas sustancias son derivados acetilados de un producto natural, la primera del ácido salicílico y la segunda de la morfina. Y se llegó a ellas por el mismo razonamiento, los investigadores de Bayer buscaban fármacos que mantuviesen las propiedades de los compuestos de que partían, pero evitasen sus efectos secundarios. En la primera década del siglo XX, Bayer comercializó la heroína como fármaco antitusivo, su perniciosa carrera como estupefaciente vino después.