Las mujeres bereberes en Al-Ándalus, doblemente invisibles

Miércoles, 14 julio 2021
Las mujeres bereberes en Al-Ándalus, doblemente invisibles Nacho Rubiera

Helena de Felipe, profesora del Departamento de Filología Moderna de la UAH, dirige el proyecto DHUNA (integrado en MAGNA) ‘Dinámicas Humanas en el Norte de África. Poblamiento y paisaje en perspectiva histórica’, una base de datos, cruzada con otra toponímica (Proyecto GEOMAGRED, U. de Salamanca, I.P. M. Á. Manzano), que agrupa la localización y la denominación de las distintas tribus del Norte de África usando textos de diversas épocas: desde la Antigüedad clásica hasta la historiografía árabe en la Edad Media. 

‘La idea es conseguir no solo hacer un estudio filológico de las denominaciones de las tribus, sino un mapa diacrónico de los distintos asentamientos de los pueblos norteafricanos y su contexto geográfico. Es decir, el espacio donde se movían y las condiciones del paisaje’. afirma la profesora. Además, a raíz de este proyecto, Helena de Felipe coordina el Grupo de Investigación Masyg (Sociedad y geografía del Mágreb), un grupo multidisciplinar del que forman parte miembros de la UAH, de la Universidad de Barcelona, de la Autónoma de Madrid, Pablo Olavide, y de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile.

- ¿Quiénes son los bereberes de ayer y los amaziges de hoy?

'Bereberes' es el término que se usa, tradicionalmente y en perspectiva histórica, para referirse a las poblaciones autóctonas del norte de África en un marco geográfico comprendido entre el oasis de Siwa (Egipto) y las islas Canarias, y desde el Mar Mediterráneo a la Cuenca del Níger.

Es un nombre aglutinante de muchos pueblos y grupos autóctonos de esa zona y que han ido recibiendo distintos nombres a raíz de las culturas y civilizaciones que han ido pasando por el norte de África.

Por ejemplo, en época preislámica, a parte de ellos se les denominó también ‘mauri’, de donde proviene parte de la terminología geográfica de época clásica, como Mauritania.

Con la conquista islámica del Norte de África se produce un proceso de aglutinación en el nombre y, con el tiempo, acaba denominándose ‘barbar’ (bereberes) a los grupos autóctonos que estaban entre la frontera del oasis de Egipto y el océano Atlántico. De ese término, en origen procedente del griego, se acuña la palabra ‘bereber’, pero, desde mediados del siglo XX, se utiliza el término ‘amazige’, una palabra en su propia lengua que significa ‘hombre libre’. Por lo tanto, son palabras que se usan para denominar los mismos pueblos y culturas en épocas diferentes.

- ¿Cuál fue el papel en Al-Ándalus de los bereberes?

Tienen un papel esencial porque, en los primeros momentos de la conquista, la mayor parte de los contingentes que llegaron a la Península eran bereberes que fueron repartiéndose por diversas zonas. De hecho, la fundación de la ciudad de Granada la llevó a cabo una familia bereber y, tanto Guadalajara como Madrid, contaron con gobernantes bereberes.

La dificultad reside en poder identificarlos en los textos, ya que estaban en un proceso de islamización y arabización por lo que, en algunos casos, se perdió el rastro del origen de las familias, que fueron arabizando sus nombres durante su inmersión en la sociedad andalusí.

A lo largo de la historia de Al-Ándalus hubo momentos en los que se recibió más población bereber como en los primeros momentos de la conquista, con la llegada del primer omeya Abd al-Rahman o en el siglo X y, especialmente, en la épocas almorávide y almohade. Así pues, hubo una relación constante y el proceso andalusí no se entiende sin esta población.

Como curiosidad, se han conservado algunas palabras y topónimos de origen amazige en el castellano como Albarracín, Mequinenza o jinete, que viene de la palabra zanati, una tribu bereber célebre por su capacidad combativa y su forma de cabalgar. Además, en términos arquitectónicos hay estudios que se refieren a la impronta amazige, especialmente en época almorávide y almohade.

- En cuanto a las mujeres bereberes, ¿cuál era su papel? ¿cómo estaban representadas?

La representación de las mujeres bereberes, al igual que el resto de las mujeres de la historia, depende de su propio contexto: no es lo mismo una bereber en el norte de África que una mujer bereber en Al-Ándalus, ser esclava o libre, pertenecer a una u otra clase social o la actividad de la familia en las que hubieran nacido.

Por ejemplo, durante la conquista del Norte de África por los árabes se capturaron muchas mujeres bereberes como botín y finalmente acabaron como esclavas en Oriente, lo que hizo que algunas fueran madres de califas, como fue, entre otros, el caso de la madre del primer emir omeya de al-Andalus, Rah.

Además, hay que destacar el caso de las mujeres sabias, un término acuñado para al-Andalus por la investigadora María Luisa Ávila, que se refiere a las mujeres que, por su condición familiar y social, fueron instruidas y destacaron por su dedicación a las ciencias religiosas o a la poesía. Es el caso de Umm al-Alá, una poeta bereber del siglo XI de Guadalajara de la que se conservan 5 composiciones poéticas.

En Al-Ándalus tenemos el caso de una mujer excepcional que se llamaba Ŷamila, una mujer guerrera que en el siglo IX participó junto a su hermano en diferentes batallas y de la que los textos refieren sus dotes de bravura y coraje en combate. De hecho, hay un texto que indica que sus hazañas fueron tales, que se cantaron en las bodas de la zona durante largo tiempo. Su historia fue tan compleja como singular: su hermano se alió con Alfonso II, de los reinos cristianos del Norte, y ella acabó casada con un caballero cristiano y fue madre de un arzobispo de Santiago.

No fue el único caso de mujer bereber guerrera, también hay que destacar un nombre muy importante en la historia de la resistencia del norte de África (s.VII) que fue la Kāhina, la reina de los bereberes, una mujer que consiguió derrotar a uno de los militares árabes más importantes del momento.

Ambos son casos excepcionales porque es difícil encontrar trayectorias de vida de mujeres en los textos históricos. Como cito en un artículo sobre las mujeres bereberes titulado ‘Doblemente invisibles’: es muy difícil rastrear los indicios de bereberes andalusíes a través de los textos, más aún si son mujeres.