‘En un libro de divulgación científica tratamos de cumplir esa máxima pedagógica de enseñar deleitando’

Miércoles, 16 junio 2021

El murciélago que la lio parda es el título del nuevo libro de Big Van Ciencia en el que participa Juan Junoy, profesor del departamento de Ciencias de la Vida de la UAH, y que trata en claves de humor, pero con rigurosidad científica, el tema de la pandemia.

 - ¿Qué es Big Van Ciencia?

Es un grupo de personas dedicadas a la ciencia y la investigación empeñados en la divulgación científica. Surgimos del concurso de monólogos científicos Famelab, extendido por varios países, organizado por el British Council y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). El espectáculo de monólogos científicos fue precisamente nuestra primera actividad, que realizábamos con ocasión de eventos culturales como la Semana de la Ciencia, la Noche de los Investigadores o congresos científicos, cursos de verano, etc, en centros de educación como institutos, museos y en teatros. Hemos tenido la ocasión de actuar hasta en el teatro COFIDIS de Madrid, en la Casa de Cervantes y en el auditorio Paco de Lucía de Alcalá de Henares. Nuestra actividad se ha extendido a otros muchos proyectos de educación y divulgación científica y recomiendo al lector interesado que eche un vistazo a la página web del grupo y comprobará que estamos en muchas salsas. Además, muchos de los miembros de Big Van Ciencia participan actualmente en programas de radio o de televisión.

- ¿De qué trata el libro El murciélago que la lio parda?

Una de las estrategias de comunicación, ya sea en una charla o un título, es iniciar con un gancho que trate de atrapar al público. En ese sentido, el subtítulo dice mucho más que el título 'Apocalipsis COVID-19 y otros virus'. Es decir, este libro trata, con todo el sentido del humor que el tema permite, de la pandemia que estamos pasando. En un libro de divulgación científica, tratamos de cumplir esa máxima pedagógica de 'enseñar deleitando'.

- ¿Cree que todo ha sido ‘obra’ de un murciélago?

Lo bueno que tiene la Ciencia es que sus hipótesis son refutables, si existen pruebas en otro sentido, se pueden rechazar. Los científicos somos poco partidarios del verbo 'creer', se lo cedemos tranquilamente a los religiosos. Los murciélagos son un prodigio de la naturaleza, no sólo porque son los únicos mamíferos que vuelan, que utilizan la ecolocalización, lo que les permite atrapar a sus presas y no chocarse en la noche, y porque son muy longevos, sino porque además son reservorio de muchos coronavirus. A los murciélagos no parece afectarles, así que si conocemos mejor como lo consiguen, podremos entender mejor como combatir las enfermedades que provocan. De momento, la hipótesis del murciélago, con o sin pangolín mediante, es la mejor. Pero sigue siendo una hipótesis y, por lo tanto, refutable.

- ¿Cómo contribuye este libro a la divulgación de la ciencia?

Yo recomendaría a todos que repasaran los Whatsapp que han recibido durante la pandemia. La cantidad de sandeces que se han podido recibir es inimaginable. Desde negacionistas hasta algunos que curaban con vahos, como si fuera un catarrito. Pero incluso los que nos gobiernan no han estado muy finos, desde 'habrá uno o dos casos como mucho' hasta la recomendación del presidente Trump de tomar lejía. Como le dijo un médico: 'el que bebe lejía lo que habitualmente quiere es matarse'.

En el libro ofrecemos una información científica veraz, contrastaday con sentido del humor, que esperamos sirva para despejar muchas dudas y olvidar las paparruchadas que han surgido con la pandemia. Tratamos de explicar, desde la divulgación científica, desde qué es un virus, cuál es la respuesta inmunológica, cómo han evolucionado los casos, qué pruebas se han utilizado o cómo se ha vivido desde los hospitales.

- ¿Cuál ha sido su participación en esta obra?

Cada uno de nosotros teníamos la doble función de actuar como escritores de capítulos específicos y de revisores de los textos de los compañeros. En mi caso, como zoólogo, explico el salto de las enfermedades desde los animales al hombre, las zoonosis, en el capítulo titulado Los bichos y los virus. Además, contribuyo al capítulo final donde hablamos del oxímoron de la nueva normalidad, con un apartado titulado Manual de autoextinción para imbéciles.