Entre sabores y sinsabores Aránzazu Torrejón Fernández, de 22 años, nos relata la experiencia que vive como estudiante Erasmus en Padova, Italia, junto con su amiga Cinthya. Sabores al tomar el sol con la bebida típica de Véneto, Spritz; con la temática de los exámenes con buenos resultados; andar en bici por las calles… y sinsabores al recibir muy poca orientación de los profesores, al punto de escucharles decir: “si un italiano tarda un año en sacarse mi asignatura, vosotros en tres meses que pretendéis…”

De todas formas, para Aránzazu es una vivencia única para conocer, aprender, crecer, disfrutar, viajar… como persona y profesional. A su regreso, a finales de julio, aspira a colaborar con Erasmus para orientar a los extranjeros.

- ¿Cómo ha sido tu adaptación?
Mi adaptación en la ciudad ha sido muy buena, ya que aquí tienen el mismo carácter que los españoles, son muy sociables, en los supermercados te ayudan, hacen lo posible por entenderte.

Lo peor ha sido en la universidad, ya que no nos han ayudado en nada, los profesores se han portado no muy bien con nosotras; es más, nos hemos cambiado de facultad y ahora estamos en Ciencias Políticas, porque cuando llegamos aquí nos dijeron que los profesores de la Facultad de Derecho no iban a hacer nada para facilitarnos las cosas y es verdad; una profesora nos llegó a preguntar qué esperábamos de ella y yo le dije que sólo quería que nos dijese los materiales de estudio que necesitábamos para seguir sus clases y su contestación fue: “si un italiano tarda un año en sacarse mi asignatura, vosotros en tres meses que pretendéis…”. Alucinante.

Ahora en Ciencias Políticas estamos muy contentas, porque los profesores hacen lo posible por quitarte materia y ponerte facilidades, como trabajos complementarios al examen, o al menos te atienden en su despacho, no como en la otra facultad, que te atendían en los pasillos con la gente pasando y tú, encima, nerviosa porque el idioma no es tu fuerte y ves que el profesor tampoco hace su esfuerzo por entenderte.

Pero bueno, ahora todo muy bien. Es increíble que una ciudad universitaria como Padova no esté adaptada a los estudiantes extranjeros, ya que en la Facultad de Derecho no hay una persona que te ayude o te diga como mirar las fechas de los exámenes, a inscribirte a ellos, a encontrar los horarios de clase, etc. Todo esto te lo tienes que buscar tú como puedas. Es una lástima, porque nosotros llegamos de Erasmus para vivir una grata experiencia y a veces nos hemos llevado más de un disgusto, y encima uno de los primeros días nos acercamos al coordinador para que nos explicase un poco el sistema de funcionamiento de la Universidad, ya que es muy diferente al de España, y nos dice que él sólo está para firmarnos el “learnig”…

- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención del país / ciudad y su universidad?
Lo que más me gusta de esta ciudad es su maravillosa Iglesia de San Antonio de Padova. Su interior es increíble, para mí es una de las iglesias más bonitas a las que he ido. Tiene un santuario donde se conserva la lengua y las cuerdas vocales de San Antonio.

En Padova, también está el Pratto della Valle, que es una de las plazas más grandes de Europa, después de la de Moscú, es como una especie de rotonda enorme rodeada por un canal y éste está lleno de esculturas, que por lo que he leído antes el Pratto della Valle era un coliseo y al hundirse lo convirtieron en esta especie de rotonda, y todas las esculturas que aparecen son las personas que ayudaron a construirlo. Es un sitio precioso y todos los sábados por las mañanas se llena de mercados de todo tipo, de fruta, de ropa, de cosas para el hogar, de plantas, etc.

Esta ciudad tiene tres plazas seguidas en el centro, la Piazza del’erbe, Piazza dei signori y la Piazza della frutta, donde encontrarás todos los días mercados enormes de frutas y verduras y de ropa, pero lo que es increíble es la cantidad de gente que sale a la calle todos los día. Estas plazas por la tarde se convierten en terrazas para ir a tomar Spritz, que es una bebida típica del Véneto que se hace con “aperol, soda y vino espumoso” y lo beben todos los italianos, como en Madrid las cañas, pues aquí los Spritz. También hay que destacar los helados, los cafés y sobre todo las pizzas, yo cuando vuelva a España son las tres cosas que voy a echar de menos de aquí porque están buenísimas.

En la Piazza dei signori hay un reloj que fue construido por dos hermanos y también hicieron el que está en Venecia al lado de San Marcos y dice la historia que sólo existen esos dos relojes de esas características, ya que marca la hora y el signo del zodiaco. Su exclusividad se debe a que cuando los hicieron se mandó que cegaran a estos dos hermanos, es decir, se ordenó a que les sacaran los ojos para que no pudiesen hacer otros dos relojes iguales en otra zona del mundo, increíble ¿verdad?

Lo mejor de todo es que para ir a cualquier sitio siempre voy en bici, esto es una de las cosas que más me gusta y no sólo a mí a todo el que viene a verme lo primero que quiere hacer es ir en bici, es algo increíble cuando vas por la calle y vas viendo a gente de todas las edades yendo en bici, de 40, 50 incluso de 60 y 70 años.Es lo que más me sorprendió cuando vine aquí, porque veía a gente de la edad de mi abuelo y con su bici, e incluso cargando con bolsas de la compra o con el paraguas; es muy curioso.

Por último, tengo que destacar que Padova está comunicada con toda Italia, tiene trenes que te llevan a cualquier lado y por un precio muy asequible. Esa es otra suerte que tenemos, que podemos viajar mucho y ya no sólo por Italia, sino también por Europa; tenemos a un paso Austria, Eslovenia, Croacia…

De la Universidad destacaría lo que he mencionado antes, que a mi parecer no está adaptada para acoger a estudiantes extranjeros, en otras facultades no tanto, ya que sí que es cierto que la Facultad de Psicología atienden muy bien a los Erasmus incluso les asignan a un tutor, pero esto no ocurre con la Facultad de Derecho, donde los exámenes son un descontrol, ya que son orales e inician a las 9 A.M y como te toque hacerlo de las últimas te puedes tirar hasta las 17 P.M. horas o incluso 19 P.M. y se hace pesadísimo.

Lo que más curioso me ha parecido, es una tradición que sólo la hacen en el Véneto de Italia y es que cuando te licencias que aquí se llama “laurease”, les hacen una fiesta pero antes se reúnen todos los amigos y familiares de quien se laurea y frente a mi Facultad cuelgan como un pergamino donde aparece una caricatura de la persona laureada y la historia de toda su vida durante la carrera, entonces disfrazan a esta persona y la hacen leer lo que pone en el pergamino y si se confunde le hacen beber y mientras que lee se le van tirando huevos, harina, etc… Y también se le canta una canción un poco verde, pero todo esto delante de sus familiares, es muy curioso, pues como anécdota una amiga de Barcelona que sólo estaba el primer trimestre, para despedida, como se graduaba la hicimos esta fiesta y como es del Barcelona la disfrazamos del Real Madrid y fue genial, se podría poner de moda en Alcalá de Henares.

- ¿Cómo está siendo tu experiencia como estudiante extranjero?
Está siendo muy gratificante, ya que te ayuda a valerte por ti misma y a verte en situaciones que te hacen más fuerte como persona, ya que la vida de Erasmus por lo menos la que estoy viviendo yo aquí en Padova, no es tan fácil, ya que hemos tenido que salir adelante sin ayuda de nadie.

Estoy conociendo a gente de muchísimos lugares de España y de Europa y esto te vale para aprender un poco de todos, y sobre todo estoy viajando muchísimo y conociendo un montón de lugares.

La verdad que irte a estudiar a otro país es una experiencia, que creo, que debería de vivir todo estudiante, ya que es algo que te vale para disfrutar y para conocerte mejor, y sobre todo para conocer la forma de vida que se lleva en otro país, ya que aunque se crea que la forma de vida de los españoles y de los italianos se parezcan, no somos tan iguales como creemos.
Es una experiencia que te ayuda a crecer como persona porque en muchísimas ocasiones te ves en situaciones que tienes que salir adelante y sacas todos los recursos para afrontarlas, y ya no sólo esto, también aprendes a administrar el dinero, a ir a comprar al supermercado, a cocinar. Mi amiga Cinthya y yo nos estamos volviendo unas cocinillas, cuando volvamos a casa nuestra familia no se va a creer lo bien que cocinamos.

- ¿Qué opinas sobre la enseñanza en el país en el que estás?
Por lo que he podido vivir y me han dicho, la Universidad de Padova es una de las más prestigiosas de Italia y sí que es verdad que, sobre todo, la Facultad de Derecho es muy exigente. No entiendo cuando salió el Plan Bolonia en España que decían que era para igualarnos con la enseñanza del resto de Europa, y no sé en los demás países, pero aquí en Italia siguen el método tradicional de asistencia no obligatoria. El profesor se sienta, da su discurso y se va, y a estudiar del manual, no hay prácticas, y tampoco seminarios.

Los exámenes orales pensaba que iban a ser más difíciles, pero están muy bien, y yo creo que demuestran mejor a un profesor que el alumno ha entendido la asignatura, porque más que un examen de pregunta y respuesta, es como una conversación, el profesor te pregunta tu le respondes pero el luego te habla sobre el tema y tu le sigues la conversación e incluso te plantea ejemplos. Es muy interesante esta forma de examinar.

- Da un consejo para un futuro estudiante de la UAH que esté pensando en estudiar fuera.

Bueno, mi consejo para todos los estudiantes es que creo que deberían decidirse por vivir esta experiencia porque es increíble, conoces a tantísimas gente, viajas muchísimo y creces como persona, pero si decidís hacerlo, que no se crean que todo es fiesta, que también hay momentos malos que te hacen crecer como persona. Como el último examen que hice, que el profesor nos empezó a chillar a mí y a un compañero diciéndonos que todos los Erasmus españoles solo venían a divertirse.

La semana pasada que empecé una nueva clase me encuentro que es mi profesor, en otra situación hubiese dejado la asignatura, pero ahora la voy a cursar y voy a estar en primera fila todos los días para darle un escarmiento y demostrarle que no se pude generalizar.

Lo mejor de esta experiencia es que valoras muchísimo más lo que dejas en España y que me he dado cuenta de lo bien que sé salir de las complicaciones que se me van presentando. También me llevo a la gente que he conocido y todos los buenos momentos que he vivido aquí con ellos, como el viaje a Berlín que hicimos en diciembre, que estuvimos a casi -12 grados bajo cero, madre mía, en la vida habíamos pasado un frío así, pero es una de las muchas anécdotas que tengo para contar de esta experiencia.

Una de las cosas que voy a cambiar cuando llegue a España es que me pienso involucrar más con los Erasmus que vayan a estudiar a España, porque la verdad es que no es nada fácil. También un consejo para los profesores, no digo que se les deba de regalar las cosas pero si que se les facilite algo, porque no es nada fácil estudiar en un idioma que no es el tuyo, como experiencia es bastante difícil.

Un saludo desde Italia, y animaos a vivir esta experiencia que es única.