La radio ha muerto. Es una realidad. Vivimos en un mundo cada vez más inmediato, en el que todo está desactualizado, las novedades se solapan y la comunicación parece haberse reducido al impacto, al formato corto y a ofrecer la mínima información posible para que pueda ser digerida sin esfuerzo. A incluso ofrecer desinformación, si esta resulta más atractiva y aparente y puede llegar a ajustarse mejor a estos requisitos. La velocidad es tal que incluso estas breves líneas, para muchos, ya estarán resultando largas.
Y, sin embargo, la universidad tiene un reto que no ha cambiado: la transferencia del conocimiento. Hacerlo accesible, cercano y permeable a todas las capas de una sociedad distraída. Y eso, nos guste más o menos, pasa hoy por acomodarse a sus códigos y canales. En ese sentido, tenemos una gran suerte: cada año cientos de nuevos estudiantes recorren por primera vez nuestros pasillos, trayendo consigo actualidad, creatividad y vanguardia. Son energía y ganas que, a cambio, solo piden ser escuchados.
De ahí nace la Radio de la Universidad de Alcalá. Un proyecto que no pretende competir con los formatos actuales, sino convivir con ellos. Una radio que entiende el valor de un podcast, la cercanía de un directo en streaming o la potencia de una story con una buena barra de fuegos; pero sin renunciar a la esencia del medio radiofónico: dar voz. En este caso, a la universidad y a todas las personas que la hacen posible.
La RUAH se consolida como un servicio abierto para toda la comunidad universitaria, impulsado desde el estudiantado, concretamente desde su representación estudiantil, y recogiendo el testigo de quienes llevan creyendo en la radio universitaria desde 2008. Lo hace con una programación consciente de la realidad en la que vivimos, con la vocación de visibilizar proyectos de investigación, generar espacios de encuentro, difundir cultura, ofrecer entretenimiento, en definitiva, descubrir todo lo que esta universidad tiene por ofrecer. Para así hacer conscientes a sus oyentes de la magnitud de la institución, en el más amplio sentido de la palabra.
Por eso, me gustaría terminar con una humilde invitación. A estudiantes, PDI y PTGAS. A servicios, asociaciones, artistas y colectivos. A cualquiera que tenga algo que contar y las ganas de hacerlo. La Radio de la Universidad de Alcalá siempre tendrá sus puertas abiertas. Lo cierto es que para mí es todo un honor poder asumir la dirección de este proyecto y contribuir, en aquello que pueda, a que la RUAH sea un reflejo fiel de la excelencia, la diversidad y el compromiso de nuestra querida universidad.