¿Qué diríais que es la Biblioteca? ¿Qué destacaríais de ella? Probablemente podría recoger tantas respuestas y matices diferentes como número de personas lean esta carta, pero ni uniendo todas ellas, llegaríamos a vislumbrar lo que realmente significa en toda su dimensión y lo que aporta y podrá aportar siempre al aprendizaje, a la investigación, a la cultura y a los valores que forman los pilares de la vida universitaria. Pensad por un momento qué pasaría si no existiera la biblioteca…
¿Por qué esa relevancia? Tal vez por su resiliencia, su compromiso con la excelencia, su capacidad de construir equipos, su transversalidad, su compromiso ético con el entorno, su espacio abierto, integrador, diverso y flexible, su gestión de la información, su capacidad de innovar, su apertura a la ciudadanía o su convencimiento en la apertura del conocimiento y la ciencia abierta… NO, hay algo más importante.
Hay algo que la hace diferente. Cada avance, cada paso en el camino, la Biblioteca lo da por ti y para ti. Sin ti, no habría razón de ser. Antes incluso de que formes parte de la Universidad, alguien ya ha pensado en ti, en lo que vas a necesitar, en lo que querrás descubrir en cada espacio, en lo que buscarás, en las expectativas de vivir una experiencia integradora y única, en lo que podrá ayudarte en tu frenético día a día de actividades y en la desinformación que pueda rodearte.
Detrás de cada libro, detrás de cada espacio, detrás de cada contenido electrónico y digital, detrás de cada actividad formativa, lúdica, individual o colaborativa, hay alguien que pensó en ti, aunque todavía no te conociera. Los profesionales que la integran con su claro espíritu de servicio hacen posible que tu día a día sea mejor, humanizando la gestión y facilitando tu actividad con su conocimiento y su entrega.
UN REFUGIO EN TIEMPOS DE DESINFORMACIÓN
La Biblioteca te acompaña en tu actividad académica, te proporciona recursos con información actualizada y contrastada; formación en competencias informacionales para que adquieras las habilidades necesarias para tener autonomía y capacidad de análisis y crítica en un entorno marcado por la desinformación; herramientas para facilitar el depósito, la preservación y la visibilidad de la producción científica y de los datos de investigación en abierto; espacios polivalentes para actividades que van desde el estudio, el trabajo en equipo, la formación híbrida, los laboratorios ciudadanos, actividades culturales… y mucho más.
Pero nada sería posible sin tres pilares fundamentales: el personal que la forma, con su cualificación, su afán por mejorar y seguir aprendiendo, su celo profesional y su orientación de servicio a la comunidad; los profesionales que integran el resto de servicios de la Universidad, siempre dispuestos con eficiencia y profesionalidad a dar el apoyo necesario; y el equipo de gobierno de la Institución, principalmente el Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, cuyo impulso ha hecho posible seguir mejorando.
GRACIAS.