Cuerpos invisibles: el sesgo de género en salud protagoniza el nuevo episodio de ‘De VIVA voz’

La investigación, diagnóstico y tratamiento de dolencias y patologías no siempre tienen en cuenta la especificidad del cuerpo femenino. La catedrática de Fisioterapia de la UAH María Torres Lacomba visita De VIVA voz para hablar sobre cómo las ciencias de la salud tampoco han escapado al sesgo de género

El sesgo de género se define como la tendencia a favorecer o perjudicar a personas en función de su género, propiciando que lo masculino ocupe una posición de privilegio.

Durante décadas, gran parte de la investigación biomédica se ha desarrollado tomando el cuerpo masculino como modelo de referencia, circunstancia que ha provocado que muchas patologías, síntomas y respuestas a determinados tratamientos en las mujeres hayan sido infradiagnosticados o interpretados de forma incorrecta. El resultado termina siendo una atención sanitaria que, en numerosos casos, no contempla adecuadamente las diferencias biológicas, fisiológicas y sociales que existen entre hombres y mujeres y desembocando, por ejemplo, en diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados o falta de representación en los ensayos clínicos.

Como explica la catedrática de Fisioterapia María Torres Lacomba, "avanzamos más lentamente de lo que sería deseable. La OMS lleva 30-35 años diciéndonos que atendamos a ese sesgo de género y también de sexo, porque está generando una inequidad sanitaria importante". Y lo mismo ocurre en investigación; "si miramos los ensayos clínicos, puede que estén representados, pero luego no hay análisis comparativos", añade.

Las diferencias anatómicas, hormonales y biomecánicas entre ambos sexos pueden influir en la aparición de lesiones, en la percepción del dolor o en la respuesta a los tratamientos. Sin embargo, estos factores no siempre se tienen en cuenta en la práctica clínica o en el diseño de estudios científicos. De ahí la necesidad de incorporar, de manera transversal, la perspectiva de género tanto en la investigación como en la asistencia sanitaria, lo que supone una oportunidad para contribuir a construir sistemas sanitarios más inclusivos, eficaces y centrados en las personas.

Destaca María Torres que "todo empieza en la investigación" y hasta que no se generen ese tipo de resultados no podremos saber, a ciencia cierta, de qué manera afecta una enfermedad a un hombre y a una mujer. "Todos tenemos nuestros ciclos vitales, hormonales, y nos influyen de forma diferente y eso, junto a otros aspectos, da la cara en cómo expresamos las enfermedades y en cómo respondemos a las terapéuticas".

FORMACIÓN ESPECIALIZADA

Incluir muestras representativas de mujeres en los ensayos clínicos, analizar los datos diferenciados por sexo y estudiar de forma específica determinadas patologías son algunos de los pasos necesarios para avanzar hacia una atención más precisa, personalizada y equitativa.

Pero también lo es la formación de los profesionales sanitarios; la incorporación de conocimientos específicos sobre salud femenina, dolor crónico, suelo pélvico o condiciones vinculadas a los cambios hormonales permite mejorar la evaluación clínica y diseñar intervenciones terapéuticas más ajustadas a las necesidades de cada paciente. "Fisioterapeutas cada vez más especializados y especializadas es, en definitiva, lo que hace que los servicios sean de calidad y que podamos atender a las personas de la mejor manera posible", señala Torres.

El episodio 'Cuerpos invisibles: así mata el sesgo de género' pone fin a la tercera temporada de De VIVA voz, que volverá con más actualidad, innovación y divulgación el próximo curso. Esta nueva entrega está ya disponible en las principales plataformas de podcasting: iVoox, Apple Podcast y Spotify y también en formato videopodcast en el canal oficial de YouTube de la Universidad de Alcalá.

Publicado en: Actualidad