La situación política de América Latina, a análisis por parte de un experto de la UAH

Lunes, 11 junio 2018 10:06

El próximo domingo, día 17, Iván Duque, uribista, y Gustavo Petro, izquierdista, se disputarán la presidencia de Colombia. El día 1 de julio los mexicanos están convocados a las urnas y en octubre votarán los brasileños.  América Latina está en un momento crucial para decidir su destino político, económico y social y el profesor de la UAH y director del Instituto Universitario de investigación en Estudios Latinoamericanos (IELAT), Pedro Pérez Herrero, analiza el paisaje que se vislumbra.

 

Un paisaje poco sereno, por diferentes motivos. Entre ellos está el cambio que se está produciendo en el escenario internacional y en el papel del Estado: ‘las reglas de tráfico están variando, el Estado-Nación como articulador de las relaciones internacionales está mutando. Las grandes multinacionales fijan los criterios de las relaciones internacionales’, señala, y argumenta que no hay nada más que comparar los ingresos y el capital de las grandes corporaciones internacionales y el PIB de algunos países medios. ‘Las 5 compañías con más capital que cotizan en Wall Street superan el PIB de países como Colombia, Venezuela o Argentina y tienen una gran capacidad para influir en la toma de decisiones de grandes países o grandes conglomerados, como la Unión Europea’.

Otro motivo que apunta es la desafección política: ‘los ciudadanos cada vez confían menos en los gobiernos como mecanismo de resolución de los problemas, produciéndose un distanciamiento que es evidente en los países de América Latina’. Pérez Herrero se refiere también al aumento de la ‘informalidad’, ya que ‘muchos trabajadores no solo no tienen contratos dignos y cobran menos, sino que además han visto recortados los servicios públicos. Surge la pregunta ¿para qué votar, para qué pagar impuestos si ello no repercute en la mejora de la calidad de vida del votante?’ El alejamiento entre políticos y ciudadanos cada vez es mayor y, en esa perspectiva, resulta complicado atraer simpatías y animar a que la gente vote.

El paisaje que contempla Pérez Herrero a corto plazo estaría ‘dominado por partidos con menos proyectos de país y más tacticismos estratégicos para ganar las elecciones; un retroceso del papel de las mujeres (las urnas han dado el adiós a Bachelet, a Rousseff, a Cristina Fernández de Kirchner …); una reducción del poder de los viejos partidos, un avance de las grandes coaliciones (sopa de siglas) con eslóganes atractivos (‘Chile, vamos’, de Piñera; ‘Acción Ciudadana’, de Carlos Alvarado en Costa Rica; `Todos por México’, integrado por el PRI, PANAL y los Verdes) y uniones de partidos de derecha y de izquierda para derribar al enemigo (`México al Frente’ integrado por el PAN y el PRD) en contra de Andrés Manuel López Obrador’.

A comienzos de este 2018 los precios de las materias primas han ido bajando y el precio del dinero ha ido subiendo. El precio del petróleo (que se redujo hasta los 30 dólares el barril en años anteriores) ha subido hasta los 80 dólares esta primavera. Todo ello ha provocado cambios en el escenario político. Abdo Benítez ha ganado las elecciones en Paraguay al frente del Partido Colorado; Juan Orlando Hernández ha revalidado su mandato en Honduras; en marzo, Piñera desbancó a Bachelet en Chile y Martín Alberto Vizcarra sustituyó a Pedro Pablo Kuczynski en Perú, tras la dimisión por corrupción de éste; en abril subió al poder Miguel Díaz Canel en Cuba, sustituyendo a los hermanos Castro; el 8 de mayo tomó posesión de la presidencia de Costa Rica Carlos Alvarado Quesada al frente del partido Acción Ciudadana de corte socialdemócrata y el 20 de mayo Nicolás Maduro ganó de nuevo las elecciones con un alto porcentaje de abstención y la falta de reconocimiento de muchos países por la falta de transparencia…

En las elecciones del día 17 en Colombia, en su opinión, se enfrenta el bloque en pro de la paz (liderado por Santos) y en contra de la paz (liderado por Uribe).  ‘Los gobernantes pueden optar por regresar a las políticas de expansión del gasto público –generadoras de un crecimiento del déficit- para reducir la inquietud social; subir los impuestos -complicado de realizar dado que las clases medias han perdido parte de su capacidad adquisitiva y la informalidad ha reducido los impuestos directos- o acudir de nuevo a la deuda externa, generadora de inflación. Es el drama en el que vive Argentina en este momento. Macri ha pedido dinero al FMI para salir de la situación, pero el FMI le exige ahora que haga recortes. Parece que estamos ante una tormenta perfecta’.

Pérez Herrero, no obstante, reclama fijar la atención en los procesos electorales que tendrán lugar en México el 1 de julio y en Brasil el 7 de octubre (ambos países suman más de la mitad del PIB del conjunto de América Latina) para ver si se consolida el viraje hacia las posiciones actuales de recorte del gasto público, o se vuelve a las políticas de aumento del gasto social. ‘Los que opten por arreglar las cifras macro temen un aumento de las movilizaciones sociales; los que se decidan por expandir las ayudas sociales se podrán encontrar con políticas internacionales aislacionistas y fuga de capitales. El convulso y cambiante escenario internacional complicará mucho la situación. La situación no es fácil. Lo importante será ver qué tendencia se impone’, concluye.

 

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