Una estudiante del Aula de Teatro, protagonista del anuncio del cupón navideño de la ONCE

Teresa Altés es la abuela protagonista del anuncio navideño del cupón de la ONCE, uno de los más atractivos y populares de la campaña publicitaria de este año. Y es alumna de la UAH: en este momento realiza un curso de creación de personajes del Aula de Teatro de la UAH dirigido por la profesora Mar Rebollo.

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Teresa Altés

Esta alcalaína se ha formado en las tablas del teatro La Galera, de la mano de Amparo Sánchez Merino, es una asidua en las pruebas de evaluación de competencias (ECOE) del grado de Medicina, en las que interpreta a una paciente de más de 60 años, y se ha hecho muy popular con su papel de abuela en el anuncio de la ONCE. Teresa agarra el bolso con una fuerza titánica cuando sus hijos anuncian que no les verá más el pelo si les toca el cupón que ella se dispone a regalarles por Navidad. Toda vitalidad, todo entusiasmo, se confiesa igualmente enamorada del teatro y de todo el mundillo que encierra la interpretación.

-Teresa, ¿cómo empieza usted a hacer teatro?
-Empecé cuando me jubilé. Yo había querido hacer teatro durante toda mi vida así que cuando me jubilé decidí que era el momento y busqué una escuela. Yo conocía a Amparo Sánchez de nuestra época del colegio y me inscribí en la escuela de teatro de mayores de la UAH. Allí comencé, en el año 2012. Amparo me ha enseñado todo lo que sé y tiene mi eterno agradecimiento. También fue un gran impulso para mí que la profesora Mar Rebollo me seleccionara como actriz para participar en las pruebas de ECOE. Me proporcionó una gran seguridad y me dio la confianza para seguir avanzando. Desde ese momento participo todos los años con las pruebas de ECOE y es una experiencia maravillosa. Ahora, también, estoy haciendo un curso de teatro que compagino con mi participación en la compañía de teatro amateur de Rosa García.

-¿Qué le atrae del teatro?
-No podría explicarlo, pero desde siempre, en mi casa o cuando trabajaba en la tienda de telas a la que me he dedicado durante 39 años, cuando veía una obra de teatro, emulaba a los actores y pensaba que a mí me gustaría ser uno de ellos. Me jubilé, me di dos meses sabáticos y luego me lancé a hacer lo que siempre me gustó. Me parece pura magia el hecho de que podamos interpretar un papel y el que está sentado en el patio de butacas se lo crea. Es impresionante…

-¿Y cómo accede a la publicidad?
-Pues por pura casualidad también. La hija de mi vecina Pilar me comentó un día que ella había trabajado como figurante en algunas películas y series y me dio varios contactos de agencias. Yo llamé a algunas de esas agencias y me inscribí… De eso hace un año y en este tiempo he participado en 4 anuncios publicitarios: he sido una de las abuelas celosas de la lasaña en un anuncio de La Cocinera; he sido la abuela afectada por Alzheimer de la Fundación Reina Sofía, he participado en un anuncio de promoción de los concursos de Antena 3 y ahora también soy la abuela del anuncio de la ONCE.

-¿De cuál se siente más satisfecha?
-Este último me ha gustado mucho, pero me ha proporcionado mucha satisfacción el que realicé con la Fundación Reina Sofía. Además, doña Sofía estuvo uno de los días viendo la grabación y estuvo hablando con nosotros… También me alegra mucho haber participado como figurante especial en una escena con Luis Tosar, en una película que se estrenará en el mes de enero y se llama Yucatán.

-¿Qué opinan sus hijos de esta nueva faceta profesional de su madre?, ¿qué le dicen sus conocidos?
-Tengo dos hijos y dos nietos y desde el principio me han apoyado. Esto es muy importante para mí. Y bueno, después de este último anuncio la gente me para por la calle, me felicita…

-¿Se puede vivir de la publicidad?
-Esto es pura afición. El que piense que puede ganarse la vida con esto, a no ser que sea una súper estrella, mejor que se dedique a otra cosa.
-Un mensaje para esas personas que están a punto de jubilarse y ven enfrente el abismo…
-Todos tenemos una asignatura pendiente en nuestras vidas: aprender un idioma, hacer bolillos, restaurar muebles… Hay que tener una ilusión. El que no se haya dado cuenta, que escarbe un poco, que seguro que sale. El teatro llena mi día a día y es mi pasión. Los ensayos son súper divertidos y dar felicidad a los otros gracias a las representaciones también es muy positivo. Además, casi todos los días tengo que estudiar y eso mantiene la mente despierta.

 

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