Protege tu salud mental durante el confinamiento

Viernes, 17 abril 2020

En este contexto de confinamiento es esencial cuidar la salud mental ya que se puede ver afectada. Gema Campos, psicóloga sanitaria y profesora del Departamento de Psicología Evolutiva de la UAH, aconseja una serie de pautas para que estos días sean más llevaderos.

- ¿Qué consecuencias negativas puede tener la cuarentena en la salud psicológica?

Las circunstancias de cada persona en esta cuarentena pueden ser muy diferentes. Si bien todos y todas compartimos el aislamiento dentro de nuestros hogares, habrá hogares ocupados por una sola persona, otros en los que tengan que convivir varias personas con mayor o menor nivel de familiaridad, casas en las que todos sus miembros estén viviendo en completo aislamiento; y casas en las que algún familiar deba salir a trabajar.

Para cada uno, las posibles consecuencias nocivas pueden variar en función de sus circunstancias. No obstante, y no solo por el estado de confinamiento, sino por la emergencia sanitaria que lo ha provocado, en estos días podemos sentirnos más melancólicos que habitualmente, más angustiados o menos proactivos. Nos puede sorprender que, aun teniendo más tiempo disponible, no tengamos ganas para realizar determinadas tareas. O que nuestro estado de ánimo oscile mucho de un día para otro. Puede ser que tengamos más apetito o, por el contrario, que no tengamos ganas de comer en absoluto. Puede haber incluso alteraciones en la calidad del sueño.

-¿Qué recomendaciones nos puede dar para sobrellevarlo?
Lo primero que es necesario saber es que todas estas variaciones en el estado de ánimo son normales. La mayor parte de nosotros nunca antes habíamos experimentado una cuarentena, ni un estado de alarma. Nuestro organismo reacciona ante una situación de emergencia con diferentes estrategias de afrontamiento, y, a pesar de saber que estamos haciendo lo correcto quedándonos en casa, es posible que nuestro cuerpo de muestras de decaimiento o de ansiedad. Es importante reconocer estas emociones, aceptarlas y normalizarlas; solo haciendo esto ya vamos a encontrarnos más relajados.

En segundo lugar, el contacto con los otros: familiares, amigos, pareja, compañeros de trabajo, vecinos, etc., es fundamental para el ser humano. Es muy recomendable en estos días reunirnos vía on-line con nuestros seres queridos, hablar por teléfono o verlos en video conferencia. También es fundamental que cada uno pueda expresar cómo se siente y manifestar las cosas que le resultan importantes. Debemos saber que compartir, hablar, ver a la persona a la que apreciamos es algo imprescindible para nuestro bienestar. En estas comunicaciones, hay que hacer un esfuerzo por abordar otros temas que no estén relacionados directamente con la crisis actual. Nuestra cabeza puede estar exhausta de tratar este tema de forma repetitiva y puede necesitar unas ‘vacaciones’.

Puede sucedernos que sintamos que es inadecuado o, incluso egoísta, desconectar de las noticias diarias y ocupar nuestro tiempo con actividades placenteras. Sin embargo, nuestro bienestar depende en gran medida de poder hacer esto, y nuestra salud mental también tiene un impacto en los demás; de modo que lo verdaderamente egoísta sería no hacerlo. En esa misma línea, es recomendable evitar el catastrofismo, las afirmaciones exaltadas o indignadas y las fantasías alarmantes. Para ello, es útil restringir el número de veces al día que se consultan las noticias de actualidad, y hacerlo únicamente en los medios que sabemos que van a ser objetivos o recabar información de fuentes oficiales.

-Algunas personas, durante estos días, sufren trastornos del sueño, ¿cómo se pueden paliar?
Como decíamos, las vivencias del día a día pueden deteriorar la calidad del sueño y sabemos que descansar es fundamental para mantener el bienestar físico y mental.  Algo que podemos hacer, con relativa sencillez, es no ocupar nuestra mente con preocupaciones a la última hora del día. Los problemas pueden parecer mayores cuando estamos cansados. No mirar las noticias por la noche, disminuir el uso de pantallas en las últimas horas de la tarde puede ayudarnos a descansar mejor.

También es recomendable encontrar una actividad que sea relajante y placentera y llevarla a cabo antes de irnos a dormir. Mantener el dormitorio aireado o evitar las cenas copiosas son dos acciones que ayudan a que nuestro descanso sea mejor.

Si, a pesar de esto, nos despertamos en mitad de la noche, tratar de tener pensamientos positivos y permanecer en la cama con los ojos cerrados y en estado relajado nos va a ayudar a conciliar de nuevo el sueño. Para ello, es importante que no nos preocupe el tiempo que este proceso nos pueda llevar. Aunque pueda parecer paradigmático; cuanto menos tratemos de controlarlo, más fácil será que nos volvamos a dormir.

- Por último, ¿podemos sacar algo positivo de estos días?
Precisamente en épocas de crisis tendemos a desarrollar actitudes que facilitan la vida en comunidad. Iniciativas ciudadanas como apoyar el aislamiento dentro del hogar en las redes sociales o salir a aplaudir, junto al resto de los vecinos, a las 20:00 horas como agradecimiento al personal sanitario, son ejemplos de cómo ante épocas de dificultad reforzamos el vínculo social. El lazo social es constitutivo del psiquismo humano y no siempre las condiciones socio-económicas lo facilitan. Sin embargo, la situación actual reactiva la satisfacción de esta necesidad humana y nos aporta una satisfacción que no se puede obtener por otra vía.

Los ejemplos de solidaridad y de compromiso ciudadano que estamos viviendo en las últimas semanas nos permiten reflexionar, ahora más que nunca, sobre lo importante que son nuestras conductas y nuestras actitudes para el mantenimiento del orden social. No solo acatamos las restricciones legales que se han impuesto, sino que es una oportunidad para desarrollar una ética personal comprometida con el resto de vecinos de nuestra ciudad.

Asimismo, se abre la oportunidad para desarrollar proyectos y actividades que teníamos parados en el trasiego de nuestro día a día habitual. En el caso de las familias con hijos e hijas, estamos viviendo una situación de contacto cotidiano poco usual. Aunque las condiciones distan mucho de ser ideales, van a estar limitadas en el tiempo y es una oportunidad para cuidar esas relaciones padres-hijos que son tan importantes para la construcción del psiquismo infantil.