Las dietas ‘milagro’, ‘détox’ y el ayuno no son recomendables para adelgazar, según la profesora Aguilar de la UAH

Lunes, 25 mayo 2020

El ayuno y las dietas desintoxicantes, de las que se hacen eco periódicamente los medios de comunicación, son prácticas extendidas con las que hay que tener mucho cuidado. María Victorina Aguilar es catedrática del Departamento de Ciencias Biomédicas de la UAH y asegura que tanto las ‘dietas milagro’ como la práctica del ayuno no son recomendables o no tienen justificación científica.

No conviene dejarse convencer por las llamadas ‘dietas detox’ para eliminar toxinas y purificarse, por ellas porque, según Mª Victorina, no son necesarias, pues el organismo se depura de manera natural a través del hígado. Según señala, existen estudios de la British Dietetic Association (BDA) en los que se comprueba que no existe evidencia científica que apoye su utilización. Igual ocurre con dietas como la de los puntos, la del Dr Atkins, o las dietas disociadas. En ellas, se eliminan grupos enteros de alimentos y se reducen los nutrientes necesarios, creando estados carenciales y de estrés a nuestro organismo, lo cual suele desembocar en el temido efecto rebote y en efectos nocivos para nuestra salud.

Otra ‘moda’ en lo que a alimentación se refiere es el ayuno intermitente. Tal y como indica la profesora, existen diversas fórmulas: el ayuno diario (en el que se pasan al menos 12 horas sin probar bocado) y el semanal (generalmente con un día o dos a la semana sin comer). Dentro de esta última opción, la más frecuente es la ‘dieta 5:2’, que propugna comer cinco días a la semana y ayunar los dos siguientes. El ayuno con periodicidad mensual (ayunar un par de días seguidos cada mes) se practica en menor medida.

En cualquier caso, organismos internacionales como la OMS, la British Dietetic Association (BDA) o el National Cancer Institute (NCI) no los recomiendan. Es más, señalan que su práctica puede provocar importantes efectos adversos como irritabilidad, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, deshidratación y deficiencias nutricionales, y no se conocen las posibles consecuencias para la salud a largo plazo. Asimismo, en el proyecto Nutrimedia del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, se ha concluido que ‘hoy por hoy, la práctica del ayuno esporádico o intermitente por motivos de salud no tiene justificación científica’.

Aunque los medios de comunicación nos presentan cada día a personajes famosos que siguen alguna dieta o que deben su buen aspecto a algún alimento milagroso, no nos debemos dejar convencer por la publicidad de dietas milagro o nombres de clínicas famosas. Para la profesora Aguilar, se trata de ‘dietas engañosas’ que prometen una reducción de peso sin esfuerzo que pone en riesgo nuestra salud, y suponen en muchos casos un gran desembolso económico. Recalca que, con ellas, se pierde masa muscular, glucógeno y agua. Pero no se pierde grasa ya que ésta, al tratarse de depósitos de energía para momentos de gran demanda como la gestación en el caso de la mujer, o para épocas de carestía, no se pierde fácilmente. Además, esa deshidratación tiene consecuencias y termina afectando a órganos tan importantes como el cerebro, riñón y corazón.

Para bajar de peso de manera efectiva y sin efecto rebote, la profesora Aguilar nos recomienda recurrir a ‘un experto en Nutrición que eduque nutricionalmente’ y que ayude a perder el peso ‘de manera saludable, sin pasar hambre, sin generar estrés, de manera duradera y sin poner en riesgo la salud’. Es fundamental seguir una dieta equilibrada nutricionalmente como la mediterránea en el contexto de unos hábitos de vida saludable donde haya tiempo para la actividad física y un buen descanso.

La decana de la facultad de Farmacia es además coordinadora del equipo de investigación ‘Alimentación, nutrición y estrategias en salud pública’ de la UAH, que pretende contribuir en la mejora de los hábitos alimentarios analizando críticamente las tendencias de hoy día. Desde su experiencia, nos recuerda que debemos cuidarnos todo el año. ‘No hay que obsesionarse con el peso, ni buscar ningún superalimento que ayude a adelgazar o utilizar ningún complemento alimentario sin necesidad’, comenta.

Recomienda planificar la dieta empleando el método del plato: que la mitad de él lo ocupen verduras, hortalizas y frutas, un cuarto alimentos con proteínas saludables, y el otro cuarto restante, alimentos ricos en hidratos de carbono como cereales integrales o derivados. Otra clave es distribuir los alimentos en cinco comidas y comenzar el día con un buen desayuno. Las técnicas de cocinado más sencillas como los hervidos, la plancha y el wok resultan las más saludables, y por último, no debemos olvidar masticar bien los alimentos para poder así disfrutar de los sabores y sentirnos saciados antes.