La UAH coordina un proyecto internacional sobre el impacto de los árboles exóticos en los servicios ambientales

Miércoles, 02 octubre 2019

El grupo de investigación en Invasiones Biológicas de la UAH participa en esta investigación, en la que están implicados 33 científicos de todo el mundo. Se trata de una revisión global de los impactos que tiene la introducción de árboles exóticos en los servicios ambientales.

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Pilar Castro.

La investigación se ha publicado recientemente en la revista Biological Reviews, forma parte de un proyecto financiado por la acción europea COST y está coordinada por la profesora de la UAH Pilar Castro, que habla en esta entrevista del proyecto y el artículo publicado.

-Profesora, ¿a qué llamamos especies de árboles no nativos. En España ¿qué especies exóticas de árboles podemos encontrar en nuestros bosques, en nuestros jardines, en nuestras calles…?
-Las especies exóticas son especies originarias de lugares remotos que el hombre ha traído hasta nuestro territorio, de forma voluntaria o involuntaria. En el caso de los árboles, el hombre, al colonizar otros territorios a lo largo de la historia, ha llevado consigo especies de árboles para abastecer sus demandas de recursos (madera, fibra, taninos, frutos, etc.), proporcionar sombra, valores estéticos o, simplemente, para satisfacer su curiosidad.
En España, como en todos los países, existen multitud de árboles exóticos. Algunos se introdujeron hace tanto tiempo que ya forman parte de nuestra identidad, como los castaños (Castanea sativa), que se cree que fueron introducidos por los romanos, o los naranjos (Citrus x sinensis), originarios del sureste asiático e introducidos por los árabes en la región mediterránea. Pero la mayoría de las especies exóticas llegaron a nuestro país del descubrimiento de América. Así, para la producción de madera o sus derivados, se ha plantado extensamente el eucalipto azul (Eucaliptus globulus) en el oeste de la Península Ibérica; o el pino de Monterrey (Pinus radiata) en la cornisa cantábrica; el ailanto (Ailanthus altissima), la robinia o falsa acacia (Robinia pseudoacacia), el cinamomo (Melia azedarach) y el plátano de sombra (Platanus hispanica), se han utilizado ampliamente como especies ornamentales en calles y plazas de ciudades y pueblos y diversas especies de acacia (Acacia dealbata, A. longifolia, A. saligna) se introdujeron desde Australia para fines tan dispares como la producción de taninos, aceites para perfumería o la fijación de arena en las dunas costeras. Por último, la lista de árboles exóticos de uso ornamental que podemos encontrar en nuestros viveros es interminable.

-En principio, la introducción de estas especies no nativas se hacen con buen fin, pero no todo son beneficios, profesora…
-Efectivamente, las especies se suelen introducir con un fin concreto, pero luego pueden tener otra multitud de efectos en el ecosistema receptor y en la sociedad, que no siempre son los deseados. Así, algunos de estos árboles exóticos se han asentado en nuestros ecosistemas y de ellos, algunos se expanden rápidamente, amenazando la biodiversidad local (es decir, son especies “invasoras”). Aunque los impactos no deseados no son exclusivos de las especies invasoras. Uno de los más drásticos puede ser el aumento de la frecuencia e intensidad del fuego, causado por algunas especies que arden con mucha facilidad y generan fuegos intensos porque acumulan gran cantidad de combustible, además de rebrotar o germinar rápidamente después de los incendios. Ejemplos de árboles ‘pirófilos’ son los eucaliptos y las acacias. Otro efecto negativo puede ser la alteración del ciclo del agua: así, en la región sudafricana de El Cabo, la introducción de acacias australianas para suministrar madera y leña ha incrementado tan drásticamente la transpiración en las masas vegetales (transporte de agua del suelo a la atmósfera a través de las plantas), que está amenazando el suministro de agua de la población humana. Los ailantos tienen tal capacidad de propagación que no es raro verlos crecer en grietas de edificios, lo que puede amenazar la persistencia de edificios históricos (no hay más que echar un vistazo a los ailantos que crecen sobre el tejado del edificio de la Caballería Española de nuestra Universidad). Hay especies de amplio uso en jardinería que producen polen alergénico, como el cinamomo…

-Háblenos del estudio, que es muy global
-Precisamente, la motivación de nuestro estudio fue sopesar los pros y los contras de la introducción de árboles exóticos en los ecosistemas de todo el mundo. Al amparo de una acción Cost de la Unión Europea (NNEXT FP-1403), nos juntamos un equipo de 33 investigadores procedentes de 14 países de Europa, América, África y Oceanía y evaluamos los efectos que tienen los árboles exóticos en los servicios ecosistémicos (bienes y servicios que obtiene el hombre de los ecosistemas y que suponen la base de su bienestar) en un total de 44 países distribuidos por todo el mundo. Para ello, recopilamos casi 1700 casos de estudio donde se comparaba la magnitud diversos servicios ecosistémicos entre una situación dominada por una especie de árbol exótico y en una situación control dominada por vegetación nativa.

-¿Qué conclusiones aporta la investigación?
-Promediando todos los casos de estudio, nuestro análisis reveló que los árboles exóticos tienden a incrementar muchos de los llamados ‘servicios ecosistémicos de regulación’, como la capacidad para mitigar el cambio climático, la erosión del suelo o el aporte de fertilidad a los suelos. Sin embargo, estos árboles también incrementan riesgo de incendios. Sorprendentemente, encontramos que los árboles exóticos contribuyen menos a la provisión de madera que los nativos a escala global. Los efectos sobre los llamados ‘servicios culturales’, fueron variados: los árboles exóticos incrementan los valores estéticos, pero despiertan menos interés científico que los nativos. Aunque en las webs de promoción turística a menudo usan imágenes de árboles exóticos como atractivo, la gente prefiere áreas cubiertas por árboles nativos para sus rutas por el campo. Por otro lado, es importante destacar que estas tendencias globales mostraron grandes variaciones entre regiones climáticas y entre países con contextos socioeconómicos diferentes: por ejemplo, los beneficios de los árboles exóticos en los servicios de regulación son más notables en latitudes bajas. Los países con menor proporción de población rural así como los que fueron colonias de países europeos son los que dependen más de los árboles exóticos para la provisión de madera. La contribución de los árboles exóticos a los servicios culturales es mayor en países con un producto interior bruto más elevado, aunque la contribución a los valores estéticos y recreativos se reduce en los países con mayor índice de desarrollo humano, sugiriendo que en éstos se valora mas el acervo de especies nativas. Estas grandes variaciones entre territorios hacen difícil predecir el efecto que pueden tener futuras introducciones de árboles exóticos en contextos ambientales y socioeconómicos particulares.

-Entiendo que el mensaje es que hay que evaluar muy bien qué especies se plantan y cuáles pueden ser sus efectos…
-Efectivamente, también encontramos que ciertos servicios ecosistémicos a menudo aparecen asociados, de manera que introducir una especie exótica para fomentar unos, también conlleva efectos negativos en otros. Así, por ejemplo, los árboles exóticos que se plantan por ser más productivos que los nativos, obviamente incrementan la producción de recursos, pero también el riesgo de incendios, al aumentar la cantidad de combustible del ecosistema. También hay que tener en cuenta que maximizar un servicio ecosistémico a corto o medio plazo puede comprometer la provisión de otros servicios y la sostenibilidad de los mismos a largo plazo. Es lo que sucede con las controvertidas plantaciones de eucaliptos en Galicia, que favorecen al sector de la población que vive de la madera que producen, pero perjudican al sector turístico, que ve mermada la calidad de los paisajes; aumentan el riesgo de incendios, modifican los ciclos de agua y nutrientes y alteran la biodiversidad. Y lo peor es que estos efectos no son reversibles a corto plazo; es decir, el día en que la producción de madera de eucalipto deje de ser rentable será muy difícil y muy costoso recuperar los bosques nativos y los servicios ecosistémicos que se estos proporcionaban.  También destacaría la importancia de valorar el patrimonio de especies nativas de un territorio, ya que a veces pueden abastecer sobradamente nuestras necesidades.

-La prevención, mejor que la solución…
-Sí, en el caso de las especies invasoras, cuyos impactos pueden resultar tremendamente costosos para los ecosistemas y la sociedad, la herramienta más eficaz y barata es prevenir su entrada.

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