Gloria Fernández: ‘Creo que algún día podremos dejar de utilizar animales para la investigación’

Los estrepsirrinos (lémures, loris y gálagos) son un grupo de primates muy especial, no solo porque son los menos conocidos dentro de los primates, sino porque se trata de uno de los grupos de mamíferos más amenazados del planeta. La doctora internacional por la UAH e investigadora del grupo Bienestar Animal AWSHEL-IAS del Instituto Franklin de la UAH, Gloria Fernández Lázaro, habla en esta entrevista de los lémures, a los que dedicó su tesis doctoral, titulada ‘Prosimian welfare and management in captivity in the United States and Europe: Common or diverging animal welfare and biodiversity ex situ conservation policies?’

 

-Háblenos del contenido de su tesis y por qué decide abordar este asunto
-Los estrepsirrinos son unos animales fascinantes de los que sabemos bastante poco y cuya supervivencia está seriamente amenazada por nuestra culpa. Es urgente que se tomen medidas, se sepa

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Gloria Fernández.

más de ellos y este conocimiento se transmita y llegue a todo el mundo para aunar esfuerzos en pro de la conservación. En mi investigación de tesis doctoral me planteé varias preguntas: ¿para qué son usadas estas especies en cautividad? ¿cómo se gestionan su poblaciones en cautividad? ¿qué sabemos de ellas y cómo aseguramos su bienestar?. Me centré en el manejo ex situ (fuera del ambiente natural de las especies) de los estrepsirrinos con el objetivo principal de estudiar la regulación y situación actual de estos primates en investigación y en zoos a ambos lados del Atlántico, en Estados Unidos y en Europa, habiéndose mostrado previamente ambas regiones como las más adecuadas para realizar el estudio comparado. Además ahondé en métodos usados en cautividad para mejorar el bienestar de estas especies, concretamente en el uso del entrenamiento con refuerzo positivo.

-En su tesis hace un contraste entre Estados Unidos y Europa, ¿dónde somos los seres humanos más cuidadosos con nuestros ‘primos hermanos’?, ¿dónde es más ‘proteccionista’ la normativa?
-Bueno, realmente, de forma general, podríamos decir que ambas regiones tienen protocolos y normas establecidas para intentar asegurar el bienestar de los animales, pero podemos destacar algunas diferencias dependiendo del ámbito en el que hablemos; por ejemplo, en investigación: hasta hace muy poco Estados Unidos usaba chimpancés para investigaciones biomédicas invasivas (desde 2011 se ha considerado que ya no es necesario) y sin embargo en Europa no se han usado grandes simios para investigación invasiva desde 1999. En cambio, para centros zoológicos en Europa la directiva intenta centrarse en conservación de la biodiversidad mientras que Estados Unidos tiende más hacia el bienestar animal, aunque en la práctica ambas son muy semejantes y dejan vacios grandes sin cubrir.

-Un capítulo de su tesis se centra en el uso de estos primates en investigación y acaba de hacer una publicación al respecto donde distingue entre investigación invasiva y otro tipo de intervenciones, ¿puede aclararlo?
-Sí, cuando hablamos del uso de primates en investigación debemos distinguir no solo el área o ámbito de la investigación (anatomía, neurociencia, metabolismo, genética, cognición, reproducción, comportamiento, etc.) sino también el tipo de investigación (invasivo, mínimo invasivo, no invasivo, tratamiento veterinario, muestra o cadáver). De esta forma podemos hacernos una idea más amplia de para qué y cómo son usados. En mi caso definí ‘invasivo’ como cualquier procedimiento que implique la inoculación de un agente infeccioso, inyecciones, cirugía, o eutanasia, realizados para la investigación y no por la salud del animal y ‘mínimo invasivo’ como procedimiento menor que incluya anestesia o inyección (por ejemplo, para sacar sangre) y ‘no invasivo’ cuando no se producía ningún daño físico o psicológico.

-El uso de primates en la investigación suscita de tanto en tanto un debate ético muy intenso, usted, como experta, ¿qué opina?
-Opino que ese debate es necesario ya que si no hubiera sido por la presión social que produjo el uso de chimpancés en investigación biomédica en Estados Unidos, no se hubiera instado al gobierno a que formase un comité de expertos que evaluase la necesidad de grandes simios en estas investigaciones. Sin embargo también creo que siempre hay que tener muy presente que es justo esto, un debate. Nunca se pueden llegar a producir incidentes como los ocurridos en varios países de la Unión Europea donde investigadores que usan primates han sido amenazados, acosados, insultados e incluso agredidos. Esto, además, está provocando que muchas de las investigaciones biomédicas se trasladen a China, con estándares menores de ética y bienestar animal y, por tanto, al final resulta contraproducente.

-¿Cree que algún día podremos dejar de utilizar animales para la investigación?
-Sí, creo que llegará ese momento, ya que cada vez poseemos más tecnología in vitro, simulaciones de ordenador, etc. Sin embargo, hoy por hoy, todavía quedan bastantes retos por solventar.

 

Publicado en: Entrevista