Atanás Svetoslavov, 3º premio del Colegio de Economistas de Madrid al mejor TFG por un trabajo sobre digitalización financiera

Jueves, 04 abril 2019

Este estudiante del grado en Economía y Negocios Internacionales de la UAH ha ganado el Premio con un TFG titulado ‘El sistema financiero digital. Los nuevos agentes’, que recogió recientemente en una ceremonia celebrada en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas, Empresariales y Turismo.

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Atanás Svetoslavov.

Es el segundo año consecutivo que un estudiante de la UAH es premiado por el Colegio de Economistas de Madrid por su Trabajo Fin de Grado. En esta entrevista Atanás, que en la actualidad trabaja en el departamento de Control de Liquidez en BBVA Corporate and Investment Banking y cursa un máster en Mercados Financieros e Inversiones Alternativas, explica en qué ha consistido su TFG y cuáles son sus expectativas.

-Imaginamos que muy contento con este premio…
-La verdad es que estoy muy contento. Me siento afortunado por lo conseguido y agradecido en primer lugar a los miembros de mi Tribunal por proponerme para el concurso y a la Facultad por escogerme para representar a la UAH.

-Su TFG aborda una cuestión de vigente actualidad: la digitalización del sistema financiero, ¿qué pros y qué contras ve en este proceso?
-Veo muchas ventajas. La digitalización, como cualquier avance tecnológico, llega para facilitarnos la vida, tanto a los consumidores como a las empresas y, con ello, va a generar muchas oportunidades, tanto de negocios como en el sector laboral. En cuanto a contras, la principal dificultad que veo es la espectacular velocidad a la que estos cambios se están generando. En este sentido, creo que será todo un reto para la regulación poder seguir el ritmo de la transformación.

-Las entidades clásicas irremediablemente tienen que adaptarse, ¿quién ganará más en este proceso de adaptación, los usuarios, las entidades…?
-Yo no diría que hay ganadores y perdedores. En mi opinión, los usuarios se verán claramente beneficiados.  En cuanto a las entidades, pienso que ganarán más las que antes empiecen a asumir esta necesidad de adaptación y concentren sus esfuerzos en llevarla a cabo y menos las que se queden rezagadas.  Los nuevos agentes, por otra parte, están obteniendo grandes oportunidades que surgen de la digitalización y que pueden impulsar notablemente su crecimiento.

-Háblenos de esos nuevos agentes financieros
-Cuando hablamos de nuevos agentes nos referimos a aquellas empresas de reciente creación que, basando su fortaleza estratégica en las nuevas tecnologías, están entrando a formar parte del sector financiero. El término más utilizado y general para hablar de ellas es fintech (financial technology) pero realmente están presentes en distintos segmentos del sector y se especializan en cada uno de ellos. Tenemos desde aseguradoras (insurtech), inmobiliarias (proptech), gestoras de capital (wealthtech), hasta del segmento regulatorio (regtech), entre otras. Estas empresas desglosan la cadena de valor del sector y toman una o dos de sus funciones para centrarse en ellas. No obstante, lo que hace especiales a estas empresas no es solo que aparezcan como nuevos agentes del sector si no que llegan para transformarlo. Es decir, que aportan valor mediante la innovación.


-¿Hacia dónde caminamos y dónde queda el usuario y la atención personalizada e individualizada?, ¿desaparecerán las sucursales?
-Uno de los retos es que las entidades aprovechen las oportunidades de la digitalización para ofrecer una oferta mejor adaptada al usuario. Tanto en el sector financiero como en cualquier otro, la demanda de los usuarios es cada vez más exigente y las entidades clásicas lo saben. Partiendo de esta premisa, creo que el usuario se verá beneficiado mediante una oferta de mayor valor; sin embargo, tendrá también que adaptarse a los nuevos canales: atención inmediata, accesible y personalizada es lo que el usuario demanda y la forma de obtenerlo es el medio digital.
En este sentido es previsible que el número de sucursales se reduzca y las pocas que queden cambiarán radicalmente de concepto. Serán espacios abiertos que generen valor para el cliente, dedicados a ofrecer información, formar al consumidor e incluso organizar eventos de networking o proporcionar lugares de trabajo.
Para responder a la segunda cuestión, le diré que, en mi opinión, quedarán espacios dedicados a las transacciones cotidianas, pero serán más bien un modelo de ‘cajero extendido’, en el que el cliente pueda realizar de forma autónoma la operativa diaria, sin necesidad de personal. En este sentido, es recomendable que el personal que trabaja en las entidades empiece a situarse en este nuevo contexto y oriente su formación de tal forma que aproveche todas estas oportunidades que la digitalización nos brinda.