Inés Díaz-Laviada es Profesora Titular de y Directora del Máster de Dianas Terapeúticas de la Universidad de Alcalá. Su investigación se centra en los mecanismo de comunicación celular. Dirige un grupo de investigación que estudia el papel de los cannabinoides en el cáncer de próstata, que forma parte de un consorcio de la Comunidad de Madrid para el estudio de los cannabinoides.

Una diana terapéutica es cualquier molécula del organismo sobre la que se puede incidir farmacológicamente, es decir, manipular con fármacos, con el fin de curar o paliar alguna enfermedad. La investigación en dianas terapéuticas es un trabajo laborioso que incluye, en primer lugar, la identificación de la diana y su validación, es decir, identificar alguna molécula clave que contribuya a la patogénesis de la enfermedad y demostrar que su manipulación tiene potenciales consecuencias beneficiosas. Una vez encontrada la diana comienza una intensa labor de selección de la droga más eficaz y preparación para poder convertirla en un fármaco. Para ello son necesarios una serie de estudios clínicos en los que se analicen posibles efectos secundarios y efectos no deseados del futuro fármaco, que pueden durar unos 10 años. Cuando todo esto ha sido completado satisfactoriamente, se puede decir que se está en disposición de comercializar un nuevo fármaco con un efecto terapéutico sobre la enfermedad objeto de estudio. La investigación en Dianas Terapeúticas implica por tanto una interacción estrecha entre la investigación básica y la investigación más aplicada. Generalmente, la investigación aplicada de selección del posible fármaco corre a cargo de las Compañías Farmacéuticas, ya que se necesita una enorme inversión de capital que no podría sufragarse si no es con la recuperación económica posterior por la comercialización del fármaco. La investigación básica, sin embargo, suele hacerse en los centros de investigación, donde se genera el conocimiento y donde se suelen encontrar los expertos. Es lo que las Compañías farmacéuticas denominan “Academia”. En numerosas ocasiones la aplicación del nuevo conocimiento no es inmediata, aunque no por eso deja de ser interesante. Es paradigmático el caso de GSK-3, una enzima que se conoce desde hace varias décadas por su implicación en la regulación del metabolismo y que había quedado en el olvido. Recientemente se ha descubierto su papel en enfermedades muy prevalentes, como en Alzheimer y, gracias a los conocimientos acumulados durante años, se han podido generar rápidamente inhibidores que ya están en ensayos clínicos. En este sentido, la Universidad es un lugar privilegiado para desarrollar tareas de investigación, que generen nuevo conocimiento que pueda ser transferido a las empresas. En este contexto, la Universidad de Alcalá ha desarrollado un Máster Oficial sobre Investigación en Dianas Terapéuticas que aúna la investigación básica y la que realizan las Compañías Farmacéuticas. En primer lugar se desarrollan los conceptos y las habilidades necesarias para una investigación básica de calidad encaminada a la búsqueda de nuevas Dianas Terapéuticas y en segundo lugar se presenta todo el trabajo de desarrollo de un fármaco que se lleva a cabo en las Compañías Farmacéuticas. Esta segunda parte se hace en estrecha colaboración con las principales Compañías de nuestro entorno. El Máster se completa con un periodo de prácticas en empresas. Este Máster es un buen ejemplo de la coordinación que debe existir entre la Academia y la Industria.