Comienza en la Escuela de Escritura un curso sobre 'Elaboración y publicación de informes científico-técnicos y artículos académicos', de la mano de Armando Rodríguez Chapin y Juan Miguel Campanario.

El curso 'Elaboración y publicación de informes científico-técnicos y artículos académicos' se imparte en el Seminario de Física del Edificio de Ciencias. Los profesores, Juan Miguel Campanario y Armando Rodríguez Chapin, dan unas pinceladas de sus contenidos.

-¿En qué consiste el taller?

Armando Rodríguez Chapin.

-Es un taller orientado a que los asistentes aprendan cómo se escribe y cómo se publica un artículo de investigación. Esto es algo muy necesario para todos los que se inician en la investigación porque tan importante como hacer un buen trabajo de investigación es poder publicarlo para darlo a conocer al resto de la comunidad investigadora. Los científicos aspiran a publicar sus resultados en las mejores revistas de su especialidad, pero hay mucha competencia y sólo los mejores artículos son seleccionados.

-Si ya es difícil enfrentarse a cualquier texto, hacer un buen artículo académico debe resultar complicadísimo, ¿cuáles son las claves?
-Un artículo académico tiene una determinada estructura (introducción, métodos, resultados, discusión y conclusiones) que siguen la mayor parte de las revistas. Además, en contra de la idea común, según la cual la ciencia es una actividad fría y desapasionada, el investigador debe argumentar para convencer a los revisores de las revistas de que su trabajo es relevante, novedoso, está bien realizado y las conclusiones son consistentes con los datos. Tal vez uno de los productos más sofisticados del ser humano es el artículo de investigación en el que se presenta un avance (aunque sea pequeño) que amplía las fronteras del conocimiento. Los artículos son revisados en las revistas y los revisores (referees) suelen señalar los problemas y deficiencias que ven. Si nuestro artículo no está debidamente estructurado o no se argumenta de forma coherente estamos perdiendo una gran ocasión de dar a conocer nuestros resultados en una buena revista y pasarán desapercibidos. Habremos perdido tiempo de investigación y dinero.

-¿Qué tipo de alumnos acude al taller?
-En general acuden estudiantes de máster y doctorado que se inician en la investigación, aunque también acude algún que otro profesor que quiere mejorar sus estrategias para escribir y publicar artículos científicos. No olvidemos que nos evalúan de acuerdo con nuestra productividad e impacto.

-Algunas recomendaciones para el que se enfrenta a su primer artículo científico
-Que no desesperen si ven que es complicado. Es realmente complicado.
Un artículo científico no se escribe en dos días y algunos de los científicos más importantes tuvieron dificultades también para publicar artículos con sus descubrimientos. La tarea de escritura científica se aprende poco a poco. Es bueno ir a cursos, hablar con otros compañeros, aprender de los errores y de los artículos científicos que escriben los mejores investigadores. Un científico dedica mucho tiempo a leer trabajos para mantenerse al día y esta es una buena ocasión para aprender también a argumentar y a elaborar trabajos científicos.

-Publicar artículos científicos es casi una exigencia para el investigador...
-Mucha gente cree que los científicos cobran dinero de las revistas por publicar artículos y no es así. De hecho, en algunas revistas hay que pagar por publicar. Los científicos publican artículos porque es parte de su trabajo y porque quieren que lo que han hecho sea conocido por otros para que pueda ser utilizado. Los revisores que evalúan los artículos en las revistas, en general, tampoco cobran dinero de la revista. El científico quiere, antes que otra cosa, que sus trabajos sean citados y reconocidos. Esta es una mentalidad desinteresada que contrasta con lo que estamos acostumbrados a ver en otros contextos.