Hay muchos que piensan que escribir novela, poesía o teatro es un arte y hay muchos otros que lo ven como un oficio disciplinado, exigente y muy, muy sacrificado, que requiere de grandes dosis de paciencia y silencio. Entre los segundos se encuentra el director del taller de Escritura Creativa, Francisco Martínez, que se imparte en la Escuela de Escritura de la UAH desde comienzos de octubre.

El taller de Escritura Creativa es uno de los más veteranos en la Escuela de Escritura, pero no por ello ha perdido un mínimo de atractivo para las personas con inquietudes literarias que necesitan un último empujón para lanzarse a escribir y para aquellos que, alejados de cualquier pretensión, buscan en este tipo de formación un medio para mejorar sus redacción. El director del taller, Francisco Martínez, habla de los contenidos y objetivos de esta actividad.
-¿En qué consiste el taller?

Francisco Martínez es el director del taller de Escritura Creativa que se oferta en la Escuela de Escritura de la UAH


-Lo que enseñamos es una combinación entre la redacción básica, con nociones de estilo, configuración del párrafo, sintaxis, etc, y las primeras nociones de narrativa. Hablamos sobre la creación de los personajes, la creación del narrador...
-¿Cómo es el perfil de los estudiantes que se inscriben en el taller?
-El perfil es amplísimo. Hay desde gente externa a la UAH, que está cursando aún el Bachillerato y por tanto son muy jóvenes hasta personas de la Universidad de Mayores, pasando, por supuesto, por estudiantes y miembros de la comunidad universitaria. Este taller se incluye en el programa de libre elección y hay estudiantes de todas las disciplinas: medicina, enfermería, derecho. Tenemos de todo y, desde luego, estudiantes de humanidades también.
-¿Por qué acuden los estudiantes a un taller de escritura creativa?
-El 90% de mis alumnos son escritores vocacionales y el 10% restante busca poder expresarse con propiedad, saber escribir, vaya. Pero la gran mayoría tiene ese segundo interés por la poesía, la narrativa o el teatro. Los unos y los otros se implican en el taller muchísimo y gracias a los ejercicios de estilo que realizamos logran saltar sin red a la creación literaria.
-¿Se ha encontrado en los talleres que ya ha impartido con algún escritor en ciernes?
-Todos los cursos hay alguno. En todas las añadas surgen estudiantes que, si se dedica a ello, podría llegar a ser un buen escritor.
-¿Qué se necesita, en su opinión, para ser escritor?
-Sobre todo paciencia, muchísima paciencia, y tener muy claro que esto es un oficio. La actividad del escritor es mucho más parecida a la de un artesano que a la de un artista. Yo recomiendo paciencia, soledad, observación...pero es cierto que son ingredientes difíciles de combinar, sobre todo en una sociedad como en la que vivimos.
¿Cree que es un buen momento para la creación literaria?
-La literatura ha tenido diferentes fases de expresión relacionadas con el soporte y la difusión y yo creo que en este momento vivimos una situación análoga a la explosión Gutenberg, tanto por la producción de textos literarios como de textos propios. Sólo así se entiende la explosión de los blogs y los bitácoras en Internet. Estas herramientas son algo más que un libro y dinamiza mucho la creación. Otra cosa es la calidad. Porque es cierto que no se trata de una literatura reglada, no es una literatura comercial. Pero no es menos cierto que hay un auténtico boom de creación literaria, se ha democratizado muchísimo la creación y, sobre todo, la difusión de lo que se escribe.
-¿Este curso habrá otro taller para los que han llegado tarde a éste?
-Sí, en febrero abriremos de nuevo la matrícula, así que nadie que lo desee tiene que quedarse fuera.