Un total de 18 alumnos han iniciado este primer cuatrimestre el taller de Escritura Cinematográfica de la Escuela de Escritura de la UAH. Su profesor, Javier Puebla, cree que lo más importante es “rodar con lo que hay” y fomentar la creatividad de los participantes.

 

 

 

 

 

 

Conocer los fundamentos de la narración en imágenes, el manejo de las herramientas de expresión visual, descubrir las etapas del proceso creador del guión de cine y cuáles son las exigencias narrativas de los distintos géneros y formatos son algunos de los objetivos del taller de Escritura Cinematográfica que dirige Javier Puebla en la Escuela de Escritura de la UAH.
-¿Cómo ha empezado este curso?
-La verdad es que muy bien. Tenemos 18 alumnos y eso me parece una pasada. El primer año que lo hicimos sólo había 6 alumnos y poco a poco hemos ido creciendo y cada vez somos más, y eso siempre es una satisfacción.
-¿Cuál es el perfil del alumno que acude a este taller?
-Hay de todo. Está el alumno de Humanidades que es muy creativo, pero también hay alumnos de Ciencias y Económicas interesados por el cine. El perfil es muy amplio y las edades también lo son, porque el interés por el cine es cada vez mayor.
-¿En qué consiste el taller?
-El taller es muy activo. En diez minutos explico cómo escribir un guión y el resto del tiempo lo dedicamos a escribirlo y a hacer una película con lo que hay. Esa es mi filosofía: yo he llegado a montar y sonorizar en cámara con un magnetofón sonando encima del micro, un largo ‘Barcelona y yo’ y dos cortos ‘Paraidolia’ y ‘La tentación del culo que camina’. Mi objetivo es enseñar a los alumnos a hacer películas sin presupuesto. Tienen que tener muy claro que una historia de cine tiene que tener un principio, un final y un medio y debe ser coherente. Además, tiene que poder rodarse con facilidad.
-¿Cómo animaría a participar?
-Este taller garantiza la pasión, la participación, la creación; es muy lúdico. Y es verdad que nuestra filosofía es aprender sobre la marcha, por eso aporto los aspectos técnicos a medida que van surgiendo las necesidades. Creo que es mucho mejor aprender de este modo. Además, mis alumnos son todavía niños andando y el objetivo es que no se caigan; no quiero que anden como Naomi Campbell, sólo quiero que no se caigan.
-¿Qué tal su experiencia en la Universidad de Alcalá?
-Estoy encantado, porque por primera vez he tenido la oportunidad de compartir mi filosofía cinematográfica y vital desde un lugar privilegiado como esta Universidad.