Natalia Fuentes
es matrona y está realizando en la UAH el Máster en Educación Sexual para la Salud Comunitaria y Terapia Sexual en Terapia de Reencuentro
. En esta entrevista habla de la importancia de la formación sexual para las matronas.

Natalia Fuentes es diplomada en Enfermería por la UAH. En esta universidad también se especializó y ha realizado el Máster en Educación Sexual para la Salud Comunitaria y Terapia Sexual en Terapia de Reencuentro. En estos momentos trabaja como matrona en el hospital de Tomelloso y también ofrece cursos de formación destinados a que las mujeres conozcan mejor su propio cuerpo.

Natalia Fuentes.

-Cuéntanos qué estudiaste en la UAH y por qué una matrona opta por unos estudios de este tipo, relacionadas con la educación sexual?
-Realicé la Diplomatura de Enfermería en la promoción 95-98, la especialidad de matrona en 2000-2002 y he realizado en el último año el segundo curso del Máster en Educación Sexual para la Salud Comunitaria y Terapia Sexual en Terapia de Reencuentro.
Cuando acabé enfermería, hice la especialidad de matrona, que como sabéis es la enfermera especializada en los cuidados de la mujer, sobre todo en el área de la salud sexual y reproductiva, pero me di cuenta de lo limitada que era mi formación en salud sexual, por lo que mi interés se centró en realizar una formación postgrado que me ayudara a cubrir estos déficits.
La oferta formativa en sexualidad es muy amplia, e incluye diferentes visiones y metodologías de trabajo, en muchos casos se trabaja sobre la base del estudio y tratamiento de las “disfunciones sexuales”, no obstante la formación que se ofrece desde la UAH, en colaboración con el Instituto de Terapia de Reencuentro, permite una visión más global y completa de la sexualidad, se trabaja desde el autoconocimiento y el buen trato, y nos da a los profesionales las herramientas que nos permiten desarrollarnos como seres sexuados completos, trabajando el área personal, relacional y social. De ahí que me decidiera a formarme en la UAH.

-Qué recuerdo tienes de tu paso por la UAH?
-Mi experiencia durante la carrera la recuerdo un tanto caótica, ya que me tocó vivir una época de numerosos cambios: cambios en el plan de estudios, cambios en el edificio...
Mi experiencia en los estudios de postgrado está siendo mucho más satisfactoria, tanto con el propio programa de estudios, como con el apoyo recibido por parte de la Escuela de Enfermería.

-Dinos a qué te dedicas en este momento, ¿en qué centras tu actividad profesional?
-Estoy trabajando como matrona en el paritorio del Hospital General de Tomelloso desde hace un año, desde que volví de África donde he estado trabajando de cooperante 2 años. Ahora compatibilizo mi trabajo en paritorio con mi formación y con los talleres comunitarios de educación sexual.

-Háblanos de los talleres comunitarios de educación sexual que están realizando
-Estos talleres son una actividad de educación para la salud grupal, estructurados dentro del marco teórico y metodológico de la Terapia de Reencuentro, creado por Fina Sanz hace más de 30 años, y que integra aspectos psicológicos, sexológicos y educativos con una perspectiva de género y comunitaria.
A lo largo de la vida, pasamos por muchas crisis y nos vemos obligados a hacer muchos duelos, sentimos que nos tenemos que despedir de muchas cosas, cuando dejamos una casa, un trabajo, muere un ser querido, se rompe nuestra pareja, etc.
Los duelos tienen una parte de cierre que es dolorosa, pero también una parte de apertura, de reconectar con la vida, se cierra una etapa y se abre otra.
En este taller de crisis y duelos, vamos a aprender a transitar, a atravesar las crisis y los duelos de la mejor manera posible, acompañándonos, y también entendiendo por dónde pasan los demás, tratar de conocer los procesos humanos y los procesos particulares, ya que conociendo lo que nos ocurre en las crisis y duelos, manejaremos mejor nuestra vida.
Estos talleres son para vivir y se va a trabajar para la vida, y para vivir de la mejor manera posible.Son talleres vivenciales, teórico-prácticos, donde se proponen una serie de ejercicios sencillos para posteriormente introducir los conceptos teóricos, que se discuten en pequeños grupos y en grupo grande.
Se trabaja desde la autoescucha, el autoconocimiento, conocernos para poco a poco darnos cuenta de lo que nos va bien y de lo que nos va mal. También se van a desarrollar herramientas, recursos de autoayuda, como respiración, relajación, etc. Como objetivos globales del programa están el empoderamiento y el buen trato, empoderarnos de nuestra vida y nuestro cuerpo, y aprender a tratarnos bien a nosotros mismos y las personas con las que nos relacionamos, estableciendo vínculos afectivos desde una relación de igualdad.

-Las mujeres son cada vez más receptivas a conocerse a sí mismas y a entender y comprender su cuerpo...
-Poco a poco las mujeres están empezando un proceso de empoderamiento de su propio cuerpo y de su vida, pero es un proceso largo y complejo, ya que la estructura social patriarcal en la que vivimos sigue siendo muy poderosa, y el cambio debe ser muy profundo y abarcar a todas las entidades socializadoras.

-¿Crees que las generaciones jóvenes están más preparadas o desinhibidas a la hora de aceptar su sexualidad?
-Espero que poco a poco esa sea la tendencia, en este momento yo observo un cambio en la forma pero no en el fondo; me explico: las relaciones sexuales comienzan antes, tenemos más parejas sexuales, el cuerpo se muestra más, pero realmente las reglas del juego siguen siendo las mismas, las relaciones sexuales siguen centrándose en el modelo genital del patriarcado, las mujeres seguimos sin tener el conocimiento y el poder de nuestro cuerpo y de nuestro placer; los vínculos no se establecen a partir de relaciones de igualdad y buen trato , se siguen perpetuando las relaciones de poder, en las que las mujeres seguimos asumiendo mayoritariamente un papel de sumisión...Todavía nos falta mucho, pero quiero ser optimista y pensar que aunque el camino es muy largo, ya hemos empezado a caminar, y que ya existen muchas iniciativas, como por ejemplo estos talleres, donde se ayuda a las mujeres a empoderarse de su vida, de su cuerpo y de su placer.