Antonio Román, el actual alcalde de Guadalajara, se licenció en Medicina por la Universidad de Alcalá, donde pasó sus años universitarios. Ahora nos cuenta sus impresiones como antiguo alumno y recuerda alguno de aquellos momentos, que también recogió en la conferencia inaugural que pronunció con motivo del Acto de Santo Tomás de Aquino, patrón de los universitarios, celebrado recientemente.

Antonio Román, el actual alcalde de Guadalajara, es licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá. Es decir, fue antiguo alumno de la UAH y, como tal, nos cuenta sus impresiones sobre aquellos “maravillosos años”.

- ¿Qué supuso para usted estudiar en la UAH?
La universidad me proporcionó la posibilidad de crecer, una posibilidad de futuro. Ensanchar mis horizontes y una oportunidad para mi vida profesional.
- ¿Qué era lo que más le gustaba de la Universidad? ¿Y lo que menos?
A los 18 ó 19 años, cuando comienzas la universidad, estás en plena juventud y desde los 24 a los 28, estás en plena ebullición. Son los años del ocio, de la diversión, de la superación de etapas. Me aportó muchísimo. Hay que extraer siempre lo positivo y lo negativo dejarlo como anécdota. Antes estudiábamos en “barracones”, pero lo importante no era el continente, sino el contenido: los profesores, los compañeros, la enseñanza, eso era lo bueno.
- ¿Le abrió muchas puertas?
Me dio la posibilidad de ejercer de lo que me gustaba. Trabajé un par de años en el campus, como residente y luego con plaza. Mi vocación.
- ¿Cómo es que ahora ejerce la política, tras haber estudiado Medicina?
Mi actividad profesional requiere un compromiso y, por su puesto, no lo he abandonado. Soy facultativo especialista del área de Medicina Interna en el hospital del SESCAM de Guadalajara. Lo intento compatibilizar con ser alcalde de Guadalajara, porque mi cargo puede durar 4 u 8 años, pero ser médico es vocacional y dura toda la vida.
- ¿Cómo va el acuerdo para el nuevo Campus Universitario?
El acuerdo entre la Universidad de Alcalá, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Guadalajara está pendiente de su firma. Estoy seguro de que ese acuerdo será satisfactorio para todas y cada una de las partes implicadas.