Héctor Rojo, Sandra Espachs y Ana Alarcos son los estudiantes seleccionados que se van como voluntarios de la UAH al Sahara. Con esta iniciativa ayudan a crear una sociedad plural, justa y participativa. En la foto Sandra (en el centro) y Héctor posan junto a Sabrina Soussen, la coordinadora de voluntariado de la Universidad de Alcalá.

Nos colamos en la última reunión de los estudiantes que se van como voluntarios al Sahara, un día antes de embarcar hacia su destino en el que permanecerán dos meses. Héctor Rojo, Sandra Espachs y Ana Alarcos, junto a Sabrina Soussen, la coordinadora de voluntariado de la UAH, nos cuentan sus inquietudes, sus dudas, sus ilusiones y sus ganas de emprender este fascinante viaje.
- ¿Cómo os enterasteis de la iniciativa de este voluntariado?
Sandra Espachs.- Lo vimos por Internet.
Héctor Rojo.- Sí en la web de la UAH.
Sabrina Soussen.- La iniciativa ofrece a los estudiantes universitarios la posibilidad de realizar voluntariado en países en vías de desarrollo que se concretan los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
- ¿En qué va a consistir vuestra labor en el Sahara?
H.- Llegaremos a la región de Asmara (Sahara Occidental) todos los voluntarios, donde pasaremos los primeros días en el protocolo para familiarizarnos y conocer la zona. Luego nos distribuyen en los diferentes campamentos, siempre con la compañía de un responsable, según vaya a ser nuestra función, en relación a nuestros estudios. Yo por ejemplo soy periodista y prestaré mis servicios al Ministerio de Información.
S.E.- Yo estudio Biología y voy a colaborar con la Secretaría de Medio Ambiente para la ONG Mensajeros por la Paz, Libertad y Desarme.
H.R.- Los últimos días del viaje volveremos a pasarlos todos juntos en el protocolo donde haremos unas jornadas para entregar nuestras memorias e intercambiar experiencias con otros voluntarios y con la organización.
- ¿Dónde os alojáis durante los dos meses de estancia?
S.E.- Vamos a vivir con familias saharauis. Comeremos con ellos, conviviremos con ellos, va a ser una gran experiencia.
S.S.- Puedes elegir estar en el protocolo (cada campamento tiene uno) o en el seno de una familia. Es mucho más enriquecedora la segunda opción porque incluso puedes compartir las tareas, como ir al mercado. Además no hay problema a la hora de comunicarse con ellos porque siempre hay algún miembro de la familia que habla castellano.
- ¿Estáis preparados psicológicamente?
S.E.- A mí me gustaría estar el máximo tiempo posible ocupada...
H.R.- Allí el ritmo de vida es más lento y las distancias se hacen más largas. Nos han dicho que nos llevemos libros y cosas que hacer.
- ¿Qué expectativas tenéis con este viaje?
S. E.- Me encantaría empaparme del proyecto con el que voy a colaborar. Aprender con ellos y de ellos. Además me encanta el mundo de la cooperación y preferiría trabajar cooperando que en una empresa pero para ello, debo conocerlo primero y por eso creo que ésta es una buenísima ocasión.
H.R.- Para mí, más que el mundo de la cooperación, es la experiencia personal. Con lo que me voy a encontrar allí. Es una oportunidad de crecer, para el ámbito laboral y después de esta aventura… ¿Quién sabe?