El grupo de investigación en Biomateriales e Ingeniería Tisular de la UAH (GITBIT) es un grupo puntero en la investigación de materiales protésicos destinados a la reparación de defectos tisulares a nivel de la pared abdominal.

El investigador principal del grupo de investigación en Biomateriales e Ingeniería Tisular de la UAH (GITBIT), el catedrático de Cirugía Juan Manuel Bellón, habla en esta entrevista de las principales líneas de trabajo que desarrolla este grupo, que está insertado en el grupo de biomateriales del Ciber BBN, un centro nacional de investigación en red que se encarga de una parte de la investigación relacionada con biomateriales y bioingeniería en España.

Juan Manuel Bellón.


Este grupo traslacional que trabaja en un ámbito multidisciplinar, en colaboración con otras entidades, como el CSIC y la Universidad de Zaragoza (Escuela Politécnica de ingenieros), está formado por la catedrática y decana de Medicina, Julia Buján, el profesor García-Honduvilla, la profesora Gemma Pascual, cuatro becarios pre y post-doctorales y dos técnicos de laboratorio, uno de ellos encargado de la plataforma del microscopio confocal del propio Ciber, y varios doctorandos.

El cometido de este grupo es, la evaluación preclínica de diferentes tipos de materiales (estudios de biocompatibilidad in vitro e in vivo y morfológicos) así como la valoración biomecánica de los mismos y el desarrollo de nuevos prototipos de implantes. El GITBIT tiene varias patentes, entre ellas una prótesis destinada a evitar la aparición de hernias incisionales que, actualmente, está siendo comercializada a nivel europeo y está teniendo un éxito importante en pacientes quirúrgicos de riesgo. En colaboración con investigadores del CSIC (J. San Román), también han registrado otra patente: se trata de una prótesis de polipropileno en la que se ha insertado un polímero que libera de forma controlada un antibiótico.

-Háblenos de esta última patente, doctor Bellón
-Nuestra labor ha sido modificar la estructura de algunas prótesis de polipropileno incluyendo en ellas un polímero cuya única misión es liberar de forma controlada un antibiótico. Es una patente extendida a PCT (extensión internacional), de la que forma parte la UAH. Este último desarrollo es importante porque lo que trata de conseguir es disminuir las tasas de infección después de realizar implantes, especialmente en patología herniaria. Y es que aunque la incidencia de infecciones es baja, al ser utilizada de forma tan frecuente, el número de pacientes afectados por alguna infección es importante, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos o con patologías de base, como puede ser la diabetes.

-Están integrados en el grupo de biomateriales del Ciber BBN, pero también colaboran con otros grupos dentro de esta misma red.
-Sí, con el grupo de Ingeniería Mecánica de la Escuela de Ingenieros de Zaragoza del Ciber BBN que lidera el profesor Doblaré y la profesora Calvo estamos desarrollando trabajos en este ámbito, complementarios a los que hacemos en el laboratorio de análisis de comportamiento biológico de las prótesis. Se llevan a cabo estudios de modelización de los biomateriales y resistencia mecánica.

-Así mismo, trabajan con empresas…
-También trabajamos con empresas que están interesadas en testar sus propios desarrollos de materiales protésicos. Consideramos que es muy importante hoy en día y supone un valor añadido para la labor investigadora de la Universidad, e incluso trabajamos en la mejora de sus prototipos.

-El ámbito de los biomateriales dejó de ser ciencia ficción hace ya tiempo
-Desde luego. En países como USA una de cada 20 personas es portadora de un biomaterial. Se han incrementado muchísimo los implantes de materiales protésicos y la expansión en la utilización de los mismos será todavía mayor a medida que la población siga incrementando su longevidad.
Desde un punto de vista socioeconómico los biomateriales han resuelto muchísimos problemas a nivel de diferentes patologías. No sólo en el ámbito de la cirugía general, también a nivel óseo, articular, ocular… en cualquier interfaz, y es evidente también que han mejorado la calidad de vida de los pacientes.

-El GITBIT es un grupo puntero…
-Bueno, hemos tenido la suerte de integrarnos en el Ciber desde el momento de su creación, en el año 2007, y eso ha posibilitado la llegada de ayudas económicas y personal de investigación estables. Ahora bien, mantenerse en el Ciber no es fácil. Hay evaluaciones externas anuales en las que hay que demostrar una producción científica importante para poder continuar formando parte de la red, lo cual es un incentivo para el grupo en cuanto a la búsqueda de financiación para proyectos y mejorar en calidad la producción científica de una forma continuada.

-¿Cómo se adivina el futuro en el ámbito de los biomateriales?
-Las perspectivas son de progreso continuo, lo cual se va a traducir a nivel biomédico en una mejora de la calidad de vida de los pacientes. Ya existen materiales “inteligentes” capaces de liberar de forma controlada moléculas que optimizarán la respuesta tisular a los diferentes implantes y que resolverán problemas en relación con la integración y buen funcionamiento de los mismos.