El profesor de la UAH, Gonzalo Redín, es el comisario de la exposición De Caravaggio a Bernini. Obras maestras del Seicento Italiano en las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional’, que se exhibe en las salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid hasta el día 16 de octubre.

El ‘Cristo crucificado’ de Bernini, ‘Salomé con la cabeza del Bautista’ de Caravaggio o la ‘Santa Catalina’ de Guido Reni son solo tres de las tarjetas de visita de una exposición de pinturas y esculturas del Seicento (siglo XVII italiano) en el que otros grandes artistas como Diego Velázquez, José Ribera y Guercino comparten

Gonzalo Redín.
espacios con obras inéditas de autores tan importantes como Francesco Albani o Charles Le Brun. El Barroco multiforme y el cambiante se dan la mano en esta muestra única e irrepetible que también pone en valor la necesidad de seguir invirtiendo en la restauración de obras de arte.

El profesor Redín ha comisariado esta exposición por encargo del nuevo jefe de las Colecciones Reales, José Luis Díez, con el que ha colaborado durante 5 años en el Museo del Prado. Una de los grandes atractivos de esta muestra, en su opinión, es que ‘más de la mitad de las obras no se han exhibido hasta ahora y otro importante número son obras inéditas’.

Esta exposición también pone en evidencia ‘la gran colección del Barroco que atesora Patrimonio Nacional a través de sus colecciones reales’. Asimismo, será una ocasión única para contemplar ‘La Túnica de José’ de Velázquez, realizada tras el primer viaje del pintor a Italia.

En total se exhiben 71 obras de arte que han sido elegidas por su valor artístico e histórico, ligado muchas veces a las relaciones culturales y diplomáticas entre la monarquía española y la italiana.

Para Redín lo más complicado ha sido la labor de selección, ‘porque se trata de obras muy dispersas, alejadas en la mayoría de las ocasiones de la vista del visitante, aunque también ha sido un gran placer localizarlas, contemplarlas en su contexto y darles un lugar en esta exposición que, además, tiene un alto valor científico, porque difícilmente una sola institución, como es el caso, puede recopilar, restaurar y mostrar una muestra artística como lo ha hecho Patrimonio Nacional con las colecciones reales’.