'Un país que apoya la ciencia es un país desarrollado', aseguró el profesor Antonio García García, director del Instituto Fundación Teófilo Hernando de I+D del Medicamento de la Universidad Autónoma de Madrid, en el trascurso de la IV Lección Magistral Andrés Laguna organizada por la Universidad de Alcalá y la Fundación Lilly.

Esta Lección, coincidente con la festividad de San Lucas, distingue como Maestro a una personalidad relevante, que en sus aportaciones humanísticas, científicas y médicas haya contribuido de forma significativa al desarrollo de la Medicina y el cuidado de salud. La elegida conmemora los más de cinco siglos de historia transcurridos desde que en esa fecha de 1508 se impartieran en las aulas de esta Universidad las primeras clases.

'Históricamente y por alguna razón que desconocemos, España ha adquirido el papel de dejar que inventen otros, abandonando toda opción de tener una cultura científica que le ayude a impulsar el desarrollo del país en esta materia'. La principal consecuencia de este abandono, explica el profesor, es que actualmente 'gozamos de muy buenos profesionales científicos, pero de una ciencia aislada carente de una red de investigación sólida y competitiva, lo que obliga a nuestros profesionales a tener que buscar oportunidades de trabajo fuera de nuestras fronteras”. A este respecto, el profesor García García asegura que, 'es una lástima que formemos, durante toda su etapa académica a profesionales de alto nivel, para que, llegado el momento de explotar sus cualidades dejemos que estos desarrollen todas sus capacidades fuera. Estamos perdiendo dinero'.

'Independientemente de los signos políticos debería haber una estrategia nacional-gubernamental que se mantuviese invariable en el tiempo y que permitiese una continuidad en el programa educativo científico español', asegura el profesor García García. 'Invertir en ciencia asignando una mayor cantidad de recursos, no solo a nivel institucional, sino desde el punto de vista divulgativo, es decir, con la creación de más museos a pie de calle, por ejemplo, o diseñando programas de acercamiento de la ciencia a niños y adolescentes de un modo más dinámico y atractivo sembraríamos la inquietud científica en las nuevas generaciones, sembraríamos para luego recoger', añade.

Durante la Lección, inspirada en la conferencia de apertura de curso que el Royal College of Physicians del Reino Unido realiza anualmente, el profesor Antonio García ha explicado que 'el buen científico se hace a base de constancia, no conoce horarios'. De esa manera, afirma 'se produce una profunda sensación de emoción en el momento, sea la hora del día que sea, en el que se desencadena el hallazgo científico. Descubrir algo que todos buscan y que tú has encontrado siendo el primero en presenciarlo no puede describirse con palabras. Saberse ante un peldaño más en la escalera que conduce hacia un gran descubrimiento y permitir así que los demás puedan subir o saber que lo que acabas de encontrar puede servir a mejorar la sociedad en la que vives, es una emoción que no tiene parangón'.

En línea con esta visión de la ciencia al servicio de la sociedad, el doctor José Antonio Sacristán, director de la Fundación Lilly, ha destacado que 'el profesor Garcia García, al igual que en su momento lo fuera el profesor Andrés Laguna, poseen una visión de la ciencia con un marcado carácter humanista, que coincide plenamente con la apuesta de la Fundación Lilly por apoyar la ciencia de calidad al servicio del bienestar social'.

Por su parte, el rector de la UAH, Fernando Galván, resaltó también 'la imagen poderosa y admirable del médico y del científico humanista, preocupado por sus enfermos y por las enfermedades sociales de su tiempo, por la cultura y los valores de Europa', algo que 'esta Universidad ha representado en el devenir de los siglos'. El rector felicitó al profesor García García 'por su fructífera y destacada trayectoria científica' y tuvo palabras de agradecimiento para la Fundación Lilly, que “tan generosamente colabora con las actividades formativas y científicas de la Universidad de Alcalá”.

Por último, el profesor García García, Catedrático en Farmacología, aseveró que 'el mundo de la investigación se ha burocratizado hasta unos límites terribles, de modo que, hoy por hoy, el científico está más preocupado por su número de publicaciones, su nivel de impacto en las mismas, las reseñas que se hacen a sus artículos, etcétera, que de disfrutar investigando. Los científicos deberían huir de las modas científicas siguiendo fielmente la línea de trabajo marcada y perdiendo el miedo a la frase publicar o perecer', concluyó.