El catedrático de la UAH y jefe de Oncología Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Alfredo Carrato, es el nuevo director científico del Irycis (Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria).

-Toma posesión en un momento en la que la dirección científica y ejecutiva se unifican, ¿cuáles son los retos?
-Todos queremos mejorar la situación actual, que es buena, e incrementar las colaboraciones e interacción interna y externa, orientar los programas a la investigación traslacional (es decir, la que relaciona la investigación básica y clínica) multidisciplinar y la medicina personalizada y crecer en masa crítica de investigadores y proyectos financiados. Todo ello, con el objetivo de conseguir resultados de calidad altamente competitivos, que constituyen el retorno positivo de la investigación a nuestra sociedad.

-El Irycis se está convirtiendo en un referente de la investigación médica en España, a pesar de su ‘corta edad’. Háblenos de sus líneas de investigación y de las repercusiones que éstas tienen en la sociedad
-El Irycis es un instituto de investigación en el que participan grupos de 3 universidades, la Autónoma, la Complutense y la nuestra de Alcalá, con múltiples alianzas nacionales e internacionales. Está constituido por 5 áreas de investigación que contienen diversos grupos cada una. Son las áreas de Neurociencias y Órganos de los Sentidos, la de Microbiología, Inmunología e Infección, la de Enfermedades Crónicas y Cáncer, la de Biomarcadores y Dianas Terapéuticas, y la de Cardiología y Patología de Sistemas.
El centro aúna el trabajo de investigadores básicos y clínicos que desarrollan proyectos conjuntos de investigación traslacional y cuyos resultados impactan en la prevención, diagnóstico y tratamiento de múltiples enfermedades. En términos globales hay censados 519 investigadores con más de 800 proyectos de investigación vigentes.

-El área de la investigación biomédica es, sin duda, una de las que más se ha desarrollado en las últimas décadas. Las perspectivas son impresionantes…
-Hay muchas preguntas que responder en la prevención y la práctica clínica de las distintas patologías. Y el desarrollo tecnológico, que va por delante, nos está ayudando a responderlas. Hemos configurado equipos multidisciplinares de investigación donde convergen diversas especialidades que aportan su punto de vista y su valor añadido al diseño y desarrollo de cada proyecto.

-La UAH es una de las Universidades implicadas en el Instituto, ¿cuál es su papel y cuáles cree usted que son sus principales fortalezas, teniendo en cuenta que también es catedrático de nuestra Universidad?
-Creo que la UAH tiene una excelente disposición y además de colaborar en varios proyectos de investigación, también lo hace en los aspectos docentes del Irycis. Yo, como catedrático de la UAH y siendo consciente del entorno competitivo de la ciencia, estoy muy interesado en potenciar continuamente su participación en las actividades docentes e investigadoras del Instituto y espero que esta tendencia se consolide.

-Tal vez los usuarios de la sanidad pública no son muy conscientes del importante papel que desempeñan los facultativos en el ámbito de la investigación clínica y también básica…
-Los pacientes se documentan cada vez mediante Internet, a través de sus familiares y amigos y por cualquier otro medio. Saben que la investigación clínica solo se puede hacer en hospitales de gran nivel, que implica una forma de trabajo rigurosa y supervisada y que trae consigo más oportunidades en el acceso a fármacos y tecnología todavía no comercializados, con un potencial beneficio clínico. El sentido común indica que sin investigación no hay progreso. Y es responsabilidad de todos. Es un mensaje que debemos hacer llegar continuamente a la sociedad desde todos los ámbitos.

-Usted también es jefe de Oncología del Hospital Ramón y Cajal y ha liderado más de 40 proyectos de investigación, ¿cómo se conjugan tantas funciones, doctor?
-La asistencia, docencia e investigación, tanto clínica como traslacional, deben formar parte de la actividad profesional de un buen Servicio de Oncología Médica. Es obvio que requiere mucha dedicación, nuestra jornada laboral diaria es de más de 12 horas y también nos ocupa muchos fines de semana. Al final, es el tiempo que podrías dedicar a tu familia (a la que debemos nuestros logros), el que hay que emplear para cumplir con todas las expectativas y responsabilidades. Forma parte del compromiso profesional que como oncólogos tenemos para ganarle terreno a la enfermedad neoplásica, en beneficio de nuestros pacientes.

-La investigación se nutre fundamentalmente de ayudas públicas, pero habría que dar otros pasos en el ámbito de la financiación…
-La cultura de las donaciones personales e institucionales y de una ley del mecenazgo que las propicie es una asignatura pendiente en España, a diferencia de lo que sucede en los países anglosajones, que la han incorporado desde hace décadas. Grandes centros de cáncer como el MD Anderson de Texas o el Memorial Sloan Kettering de New York, obtienen cada uno más de un millón de dólares diarios en donaciones para la investigación en cáncer. Un sueño inalcanzable por el momento en nuestro entorno.