Ayer se hicieron públicos los resultados de un nuevo estudio sobre el mercado laboral vinculado a los jóvenes, la universidad y la empresa.

El estudio se presentó durante el transcurso de una jornada organizada bajo el título de "Mercado de Trabajo: jóvenes, universidad y empresa" y permite conocer unos datos, que según Alberto Domingo, profesor de Bioquímica y Biología Molecular de la UAH, y uno de los organizadores "aporta una información interesante y valiosa, especialmente para las empresas y para el área de Recursos Humanos".
El estudio, llevado a cabo por la empresa de estrategias de gestión de persona PeopleMatters, está basado en la actual situación del mercado laboral y a las dificultades a las que se enfrentan las empresas a la hora de encontrar a los mejores candidatos: incremento de la oferta de empleo y descenso demográfico, agravados en la actualidad por otro factor de relevancia como es la complejidad de una nueva generación de trabajadores cuyas prioridades han cambiado a través del tiempo. Así, para atraer y retener al empleado, cada organización debe poder diferenciarse como lugar donde trabajar, ofreciendo un contexto y un entorno de trabajo atractivos.
El estudio pone de manifiesto, en primer lugar, que son los salarios, el ambiente laboral agradable, la flexibilidad de horarios de trabajo y los planes atractivos de carrera los principales factores que hacen que una empresa se convierta en deseada. Ahora bien, en este punto es también importante destacar que la notoriedad global de la empresa es un condicionante crítico de la imagen positiva y de la determinación de preferencia entre los jóvenes, notoriedad determinada significativamente por la solidez financiera de la compañía, por la experiencia personal como cliente o consumidor y por la publicidad realizada por ella.
Por sectores de actividad, se destaca la preferencia de los jóvenes por la Administración Pública (uno de cada tres entrevistados). El género y el nivel de formación son determinantes en estas preferencias, siendo las mujeres quienes muestran mayor afinidad por los sectores servicios, turismo y farmacia, mientras que los hombres se decantan por las telecomunicaciones y la construcción.
En segundo lugar, se ha observado que, a pesar de existir una convicción generalizada de que hacer bien el trabajo lleva a progresar, el 47 % de los jóvenes de 25 y 30 años afirma que se encuentra en una buena posición de negociación en relación a contratos y salidas de la empresa, lo que apunta a una fuerte asociación entre el progreso y el cambio de empresa, entre los mismos.
En tercer lugar, el Estudio muestra que existen dos grupos claramente diferenciados a la hora de escoger un trabajo, uno que otorga gran importancia al equilibrio de la vida personal y laboral y un segundo grupo en el que el aumento del salario justifica una cierta pérdida de calidad de vida. En este punto, se observa que el equilibrio lo buscan más las mujeres y los jóvenes de ambos sexos de 25 a 30 años, mientras que los salarios elevados con efecto sobre el equilibrio de vida, lo prefieren más los hombres y los jóvenes de 18 a 30 años.
En lo referente al salario, la alternativa preferida por dos de cada tres jóvenes es un “salario fijo que permita conjugar la vida laboral y personal” (lo prefieren el 71% de las mujeres como primera respuesta). Sin embargo, el “salario fijo más variable” es una opción más valorada por los hombres y los jóvenes de ambos sexos de 18 a 24 años. El “salario fijo más beneficios sociales” es la respuesta más frecuente como segunda opción (34%) para el conjunto, siendo el seguro médico el beneficio preferido por la mayoría de los jóvenes.
En cuanto al horario, los jóvenes optan no tanto por una disminución de horas laborales como por el hecho de que éstas se adapten a su ritmo de vida. La mitad de los encuestados contemplan trabajar 40 horas a la semana, aunque casi una tercera parte -sobre todo mujeres- preferiría una ligera disminución de las mismas.
Por último, el estudio refleja que, a la hora de buscar trabajo, los jóvenes acuden principalmente a la “página web de la compañía”, seguido del boca a boca entre conocidos y del INEM, respectivamente, y en función de los perfiles específicos.
Este estudio se ha realizado a partir de una muestra 1.802 individuos de edades comprendidas entre los 18 y 30 años y residentes en todo el territorio nacional español (error estadístico máximo de +/- 2,4%). La recogida de información fue realizada mediante entrevista telefónica a hogares a través de una selección aleatoria.