Las vacunas son un elemento de prevención de infecciones desde que Jenner, a finales del siglo XVIII, descubrió la que combate la viruela. En el primer mundo el uso de vacunas es casi generalizado pero cada vez surgen más colectivos que las cuestionan. La polémica se recrudece de tanto en tanto, cada vez que un niño sufre una enfermedad que llevaba décadas erradicada en España.

En esta entrevista, el pediatra del hospital Príncipe de Asturias y profesor de Cirugía, Ciencias Médicas y Sociales de la UAH, Alejandro Reyes, trata de aclarar algunas dudas sobre el uso de las vacunas.

-Profesor la vacunación no es obligatoria ¿pero es muy recomendable?

Alejandro Reyes.

-Efectivamente, la vacunación, como muchas otras actividades sanitarias, no es obligatoria, a no ser que tenga repercusión inmediata para la salud pública, como es el caso de la tuberculosis. Solo se vacunan aquellas personas que aceptan ser vacunadas. En España la vacunación está muy generalizada entre los niños, no tanto entre los adultos y los adolescentes. Invertir en vacunas es invertir en salud y también supone un ahorro económico a las arcas de la Administración, ya que se previenen patologías que pueden ser causadas por algunas infecciones cuando se complican. La varicela, que acaba de reintegrarse en el calendario de vacunación nacional, normalmente no ocasiona un malestar muy importante en los niños en general, pero en algunos casos puede causar neumonía, otitis, problemas vasculares, problemas cerebrales…De manera que el beneficio para la comunidad no solo es sanitario sino económico.
Por tanto, mi opinión es que no vacunarse es como jugar a la ruleta rusa. Es verdad que las vacunas pueden tener algún efecto adverso, pero los beneficios de la prevención son mucho mayores. Y si alguien tiene reticencias debería informarse y contrastar la información con los especialistas.

-¿Y por qué tienen mala prensa las vacunas?
-Los colectivos anti-vacunas surgen porque hace unos años algunos estudios científicos, publicados en revistas especializadas de impacto, sugerían que las vacunas podían aumentar la incidencia del autismo, la hiperactividad y algunas otras enfermedades cerebrales. Esas mismas revistas refutaron luego esos artículos, porque aquello no se comprobó, pero el ‘poso’ ha quedado.
También critican estos colectivos que algunas vacunas tuvieran en su composición mercurio, que está cada día más prohibido. Pero las vacunas pediátricas ya no tienen este componente, aunque si la preocupación es tan grave habría que recomendar a toda la población que no coma pez espada más de una vez al mes porque la dosis de mercurio que se ingiere es superior a la que tenían estas vacunas…

-Por fin hay un calendario unificado en España

-Sí, porque hasta hace nada cada comunidad autónoma tenía su propio calendario. Y es importante que tengamos el calendario de vacunas universalizado en España y también a nivel europeo.

-La vacunación, profesor, no es solo una cuestión de niños
-No, a los 14, a los 24, a los 34…en definitiva, cada diez años, hay que darle un ‘repaso’ a la vacuna del tétanos, pero la mayoría no lo sabe y no lo hace.

-El mensaje, en este caso, como en tantos otros, es que más vale prevenir que curar
-Yo animo a todo el mundo a que solvente las dudas y no solo se deje llevar por la ingente información que aparece en Internet, muchas veces sin contrastar. Que consulten a sus pediatras de atención primaria y también se informen, si viajan a algún país extranjero, sobre la necesidad de vacunarse o no.