Abrió camino el profesor del Departamento de Ciencias de la Vida Juan Junoy; marcó un antes y un después el estudiante de Biología de la UAH Álvaro Morales, que ganó la edición pasada, y ahora le ha tocado el turno a otro ex estudiante, también de Biología, Marco de Mesa.

El concurso de monólogos científicos FameLab, organizado por la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) y British Council con la colaboración de la Obra Social La Caixa, ha celebrado su cuarta edición, tres de ellas con presencia de la UAH en las finales nacionales.

En esta ocasión, el Diario Digital de la UAH entrevista a un antiguo alumno, Marco de Mesa, que llegó a la final con un monólogo titulado ‘Desmontando la homeopatía’, que tiene como objetivo ‘mostrar que la homeopatía no tiene base científica’, como él mismo señala.

Marco de Mesa.


En esta entrevista Marco de Mesa habla de sus años universitarios, de su experiencia en la final de FameLab y de sus proyectos de presente y futuro.

-Recuérdanos qué estudiaste en la UAH
-Estudié Biología y elegí la especialidad de biología molecular y biotecnología. Fueron unos años estupendos, que recuerdo con mucho cariño. Al acabar trabajé como técnico en un laboratorio de investigación y luego he estado haciendo diferentes cosas.

-¿Cómo decides participar en FameLab?
-Soy bastante activo en las redes sociales. Fue en Twitter donde descubrí este concurso y decidí presentarme, porque me atrae mucho la idea de fusionar el conocimiento científico y el género de los monólogos. Soy un apasionado del mundo del teatro y la interpretación y pensé que podría tener cabida en este tipo de certamen. Ya lo había intentado el año pasado, cuando ganó Álvaro Morales, y no fui preseleccionado. Este año llegar a la final ha sido muy gratificante. Sobre todo porque cada vez hay más competencia. Este año había 72 participantes y ha sido una gran experiencia por todo: el ambiente que se respira, los compañeros que conoces, la atención que nos presta en todo momento la organización, la formación –porque nos dan clases magistrales también-, el hecho de enfrentarte a un escenario… FameLab es mucho más de lo que se ve y lo que no se ve es igual de maravilloso o más.

-¿Y por qué elegiste la homeopatía para realizar el monólogo?
-No es un tema que sintiese en un primer momento como propio, la verdad. De hecho, de cara a que me seleccionasen, el año pasado envié un monólogo sobre el ribosoma y este año en la fase de preselección sobre el sistema de defensa bacteriano CRISPR/cas y su aplicación biotecnológica, monólogo con el que fui a la semifinal de Valencia. Sin embargo, para la final me apetecía que mi monólogo supusiera un revulsivo para la gente que defiende este tipo de pseudomedicina. No voy a negar que no estaba del todo seguro del tema, ya que era un giro de 180º frente al de CRISPR/cas, pero al ver la reacción que provocó cuando se lo presenté a la organización y a mis compañeros, supe que había acertado en mi elección.
Los divulgadores debemos acercar la ciencia a la ciudadanía pero también tenemos la obligación de poner de relieve aquello que no es ciencia, aunque algunos sectores traten de vendernos lo contrario.
La homeopatía no tiene una base científica, no hay nada que justifique que se vendan productos homeopáticos en las farmacias, como está ocurriendo, y debería haber control sanitario sobre ellos. La homeopatía es agua con azúcar y se merecía un monólogo. Irónicamente, poco antes de salir al escenario tuve una bajada de azúcar. Me confíe, pensé que estaba recuperado del todo e informé a la organización de que no era necesario cambiar el orden de la escaleta a pesar de su ofrecimiento. En mi opinión, no estuve al 100% pero no lo pude prever. Un escenario con más de 700 personas, incluyendo un jurado, la reina, tu familia y amigos… No es lo mismo que cuando tengo una hipoglucemia en casa…

-¿Qué aporta la divulgación científica a las sociedades actuales?

-El papel del divulgador debe centrarse en aproximar la ciencia a las personas que no se acercarían a este tipo de conocimientos por iniciativa propia para generar en ellas una curiosidad y un interés que está latente en muchas ocasiones. Y también debe servir para explicar lo que no es ciencia, porque en una sociedad con tanta información circulando es necesario separar el grano de la paja.

-Hay muchas formas de divulgar. El proyecto que promueves, ‘by ribosoma · biological designs' es una de ellas. Háblanos de cómo surge esta iniciativa
-Trabajé durante 5 años en un laboratorio de investigación y por diversas circunstancias acabé en el paro. Desde luego, la crisis económica no ayudó a cambiar mi situación. Matando las horas, con papel y lápiz o con el ordenador, empezaron a surgir diseños relacionados con la biología que podían encajar en camisetas y otros artículos. Y así es como surgió, ‘by ribosoma · biological designs'. El nombre se lo puse en honor a mi querido ribosoma, protagonista de los inicios de mi faceta divulgativa. Unos artículos acerca de este orgánulo celular escritos para una asignatura del profesor de la UAH Alberto Domingo me llevaron a iniciar un blog de divulgación (‘El rincón de Marco') que mantuve durante siete u ocho años. Quizás algún día vuelva…
En cuanto al proyecto ‘by ribosoma · biological designs', es algo que no te da para vivir, pero supone una enorme satisfacción que a la gente le gusten mis camisetas. Tengo más de 70 diseños diferentes y se han vendido unas 800 camisetas en tres años. Hay diseños de bioquímica, ornitología, botánica, biología molecular… Me gusta que haya biodiversidad en el catálogo. Por supuesto, en mis cajones, tengo varias de ellas y, de hecho, tanto en la semifinal como en la final de FameLab hice galas de diseños totalmente relacionados con el monólogo que iba a hacer.

-Lo que está claro es que cuando uno se apasiona por algo, lucha por ello como sea por distintos caminos
-Sí, ese es mi caso. A mí me encanta la biología y no quiero desvincularme bajo ningún concepto. Y la divulgación, en sus diferentes formas, es una buena manera de mantener mi pasión a flote y compartirla con el resto de la gente.